Sanidad tomará el mando cuando los focos afecten a varias comunidades

Impondrá medidas de obligado cumplimiento pero no está previsto un confinamiento masivo porque para ello sería necesario volver al estado de alarma

Reunión del Comité de seguimiento del Coronavirus
El ministro de Sanidad, Salvador Illa (3d); el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (2d); el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón (1d); y la directora adjunta del CCAES, María José Sierra (1i), durante una reunión del Comité de seguimiento del coronavirus, encargado de seguir la situación epidemiológica, en el Complejo de la Moncloa, en Madrid (España) a 13 de julio de 2020. 13 JULIO 2020 GOBIERNO;COVID-19;SANIDAD;PANDEMIA;ENFERMEDAD Moncloa 13/07/2020 Moncloa Moncloa

Ante la preocupante diseminación del virus y el aumento de los rebrotes por todo el país, el Ministerio de Sanidad ha diseñado un “Plan de respuesta temprana en un escenario de control”, que se dará a conocer a las comunidades esta misma tarde y previsiblemente se aprobará el jueves en el plenario del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. Sanidad niega que el plan se haya precipitado ante el actual incremento de contagios y aseguran que se llevaba trabajando tiempo en una estrategia que intenta prevenir “en vista de lo que pudiera ocurrir”.

El objetivo general de este Plan es doble: reducir el impacto de la pandemia mediante el fortalecimiento de intervenciones rápidas, oportunas y eficaces y, al mismo tiempo, preparar las capacidades de España frente a un incremento de la transmisión que, llegado el caso, pueda derivar en una segunda ola de transmisión de SARS-CoV-2.

Cogobernanza

Teniendo en cuenta que las competencias sanitarias se han devuelto ya a las autonomías tras el fin del Estado de Alarma, sobre ellas recae la gestión de esta nueva normalidad. Aunque Sanidad reitera que las comunidades tienen las herramientas jurídicas suficientes para actuar con contundencia ante los rebrotes, el marco normativo no siempre las ampara, tal y como se ha visto con la decisión judicial que ha suspendido el confinamiento decretado en Lérida por la Generalitat para frenar la escalada de contagios en la comarca del Segrià.

En el capítulo 2 de este Plan de respuesta temprana se establecen tres niveles de gobernanza. En primera instancia la administración de medidas corresponde a la autoridad autonómica, pero en el caso de que la diseminación de un foco afecte a varios territorios fronterizos corresponderá al Ministerio de Sanidad, “previo conocimiento del Consejo Interterritorial de Salud y con audiencia de las comunidades directamente afactadas”, adoptar actuaciones coordinadas que serán de obligado cumplimiento. Como último recurso, existe la posibilidad de decretar el Estado de Alarma para restringir la movilidad dentro de una comunidad o en todo el país. De momento, Sanidad no se plantea este escenario y apuesta por opciones intermedias y localizadas para contener los contagios, como los confinamientos quirúrgicos de localidades o bloques de viviendas.

Pilares de la preparación y respuesta

Dotar al SNS de una mayor capacidad para que sea capaz de hacer frente a posibles incrementos de la transmisión de Covid-19 sin las tensiones a las que se ha visto sometido durante la crisis es uno de los principales pilares sobre los que se asienta este Plan. Esto requiere una acción amplia y coordinada e incluye la preparación en los ámbitos de Salud Pública, asistencia sanitaria y laboratorio, la compra extraordinaria de la vacuna de la gripe y la preparación de las medidas farmacológicas y no farmacológicas frente al Covid-19.

El texto establece que las CCAA deben garantizar una capacidad suficiente de recursos humanos en los servicios de Salud Pública; disponer de planes de contingencia; garantizar el funcionamiento adecuado de un sistema de información para la alerta precoz las 24 horas del día durante los 365 días del año; asegurar la capacidad de laboratorio ante el posible aumento de la demanda diagnóstica; e identificar de forma precoz y buscar activamente los casos, entre otros.

En el ámbito de la atención sanitaria, el Plan señala que las CCAA deben activar los planes de contingencia en Atención Primaria y Hospitalaria de forma adaptada a cada escenario; garantizar capacidad suficiente de recursos humanos y de Equipos de Protección Individual y disponer de una capacidad suficiente de camas de agudos y de cuidados críticos con capacidad de respiración mecánica invasiva. En este caso, entre 1,5 y 2 camas de cuidados críticos por cada 10.000 habitantes y entre 37 y 40 camas para enfermos agudos por cada 10.000 habitantes.

Además, las CCAA deben disponer de planes de atención en domicilio; una estrategia con circuitos diferenciados de atención a pacientes Covid-19 y no Covid-19 ; mecanismos para la atención específica y segura a pacientes vulnerables; y garantizar la atención a las actividades priorizadas de la atención habitual como los programas de vacunación, entre otros.

Medidas no farmacológicas y farmacológicas

El documento establece como principales medidas no farmacológicas dirigidas al control de la propagación del virus la higiene de manos, la higiene respiratoria, la distancia interpersonal y la utilización de mascarillas. Además, señala la necesidad de disponer de estrategias de prevención que recojan aspectos relacionados con la organización de espacios y horarios, la coordinación con el sistema asistencial o procedimientos sobre manejo de casos.

Unas estrategias que deben ser tenidas en cuenta para minimizar el riesgo de brotes en entornos especialmente vulnerables como residencias para mayores, personas con discapacitados; centros de salud mental y centros de acogida o albergues. En cuanto a las medidas farmacológicas, el Plan recuerda que en la actualidad no existe ninguna terapia eficaz ni vacuna frente al Covid-19. El Ministerio de Sanidad trabaja, junto con la Comisión Europea y los países de la UE, para disponer de vacunas cuanto antes. España, a través de la directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), está representada en el órgano de decisiones de compra anticipada de la UE.

Además, nuestro país se ha incorporado al equipo negociador del Acuerdo de Compra Anticipada de Vacunas frente al Covid-19 de la UE formado, además, por representantes de Alemania, Francia, Holanda, Suecia, Polonia e Italia. Por otro lado, en España hay en marcha más de 10 proyectos de investigación sobre vacunas financiados por el Ministerio de Ciencia e Innovación.

De forma paralela, el Plan establece prioritario prevenir el impacto de la gripe en este otoño-invierno ante la situación de eventual coincidencia con la epidemia de COVID-19. Para ello se fomentará el aumento de la cobertura de vacunación, especialmente en mayores de 65 años, personal sanitario y socio-sanitario, mujeres embarazadas y personas con condiciones de riesgo.

Al Acuerdo Marco para la selección de suministradores de vacunas frente a la gripe que impulsa anualmente el Ministerio de Sanidad se suma este año una compra extraordinaria de 5,2 millones de dosis que complementará la adquisición de vacunas realizada por las comunidades autónomas.

Reserva estratégica nacional

Hasta el pasado 2 de julio, se han repartido en todo el territorio casi 221,7 millones de unidades de productos sanitarios desde el inicio de la epidemia, en su mayoría mascarillas, guantes de nitrilo y kits de diagnóstico rápido.

Ante la situación de mercados tensionados y con objeto de garantizar una rápida respuesta ante nuevas ondas epidémicas o emergencias de Salud Pública, el Ministerio de Sanidad considera fundamental que las CCAA puedan garantizar una reserva estratégica de productos críticos que pueda cubrir las necesidades durante un periodo de 8 semanas.

Además, la reserva nacional dará cobertura al 25% del consumo medio total declarado por las CCAA durante 2 meses en lo relativo a equipos de protección individual y productos sanitarios. Esta reserva se está realizando en función de la estimación de necesidades para cada producto en base a los consumos semanales reales declarados por las CCAA y considerando la disponibilidad de productos, tanto por las adquisiciones realizadas en esta pandemia como por las futuras coberturas derivadas de la capacidad de producción nacional. Muchos de los equipos y materiales que formarán parte de esta reserva ya han sido adquiridos por el Gobierno de España.

Otros, como los guantes o las mascarillas FPP3, se adquirirán mediante un Acuerdo Marco que el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) está gestionando conjuntamente con las comunidades autónomas.

La reserva estará compuesta por equipos de protección individual, técnicas diagnósticas; medicamentos y equipos de ventilación mecánica.

Respuesta y gestión del riesgo

La vigilancia y la alerta precoz son elementos clave para evitar incrementos en la incidencia de COVID-19. Y para ello, el Ministerio cuenta con la Estrategia de detección precoz, vigilancia y control consensuada con todas las CCAA.

Ante señales de alerta, el Plan establece que el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias del Ministerio de Sanidad (CCAES) realizará una evaluación de riesgo en coordinación con la comunidad autónoma para evaluar el riesgo de brotes localizados o incrementos de la transmisión que conlleven la activación de una respuesta rápida. La evaluación de riesgo para cada comunidad tendrá en cuenta, entre otros, el ámbito territorial que se está evaluando; los indicadores relativos a la situación epidemiológica, capacidad asistencial y capacidad de salud pública; la exposición al riesgo; las características de la población susceptible expuesta o la posibilidad de adoptar medidas de prevención y control.

El resultado de la evaluación determinará la situación de riesgo en la que se encuentra el territorio y determinará las medidas necesarias para contenerlo. El Plan recoge medidas de respuesta para entornos específicos como son centros educativos, centros sanitarios, centros sociales y socio-sanitarios residenciales, entorno laboral, poblaciones socialmente vulnerables o entornos de alta concentración de personas.

Por último, el documento establece que en el escenario actual de control es prioritario mantener los mecanismos adecuados en los puntos de entrada al país para prevenir la llegada a España de casos procedentes del extranjero. Corresponde al Ministerio de Sanidad determinar los controles sanitarios necesarios a los que deben someterse todos los pasajeros que lleguen a España por vía aérea o marítima. En este sentido, se realizan ya controles que incluyen la toma de temperatura, control documental y control visual sobre el estado del pasajero.

Los pasajeros con origen en cualquier aeropuerto o puerto situado fuera del territorio español deben cumplimentar un formulario de Salud Pública que permita realizar una evaluación del pasajero y facilitar la localización de los contactos estrechos en caso necesario.

La cumplimentación del formulario se debe realizar antes de llegar a España por vía electrónica a través de la dirección de internet www.spth.gob.es o mediante la aplicación gratuita SPAIN TRAVEL HEALTH-SpTH.

La implementación de los controles sanitarios previstos se realiza con la colaboración y en coordinación con los gestores aeroportuarios y portuarios. En el caso de aeropuertos, Aena ha puesto a disposición de los servicios centrales y periféricos de Sanidad Exterior los recursos humanos sanitarios y de apoyo necesarios con el fin de garantizar el control sanitario de la entrada de pasajeros de vuelos internacionales.

Desde el pasado 21 de junio, coincidiendo con la apertura de la circulación en el espacio Schengen a excepción de Portugal, los procesos de control se han reforzado con la contratación e incorporación de un centenar de efectivos. Además, se han adjudicado dos contratos que permiten que haya más de 650 personas de apoyo trabajando en los controles que realiza Sanidad Exterior desde el 1 de julio. Este importante refuerzo permite prestar el servicio en los 26 aeropuertos que inicialmente reciben vuelos internacionales. Esta cifra se irá adaptando en función de las necesidades.

El total de personas contratadas por Aena supera el millar, de las cuales 402 son profesionales sanitarios. Para facilitar los controles de temperatura se han desplegado 219 cámaras termográficas.