Investigan una vacuna contra el coronavirus para las mascotas: ¿es necesaria?

Pese a que no son vectores de transmisión a humanos, EE UU y Rusia están desarrollando dos modelos

Los gatos pueden contagiarse entre ellos pero es poco probable que infecten a un humano
Los gatos pueden contagiarse entre ellos pero es poco probable que infecten a un humanoSTRINGER/VIETNAMREUTERS

Al inicio de la pandemia hubo una enorme preocupación por si las mascotas también podian llegara ser vectores de contagio del SARS-CoV-2. Ahora ya sabemos que gatos y perros pueden infectarse, y los gatos parecen transmitir el coronavirus a otros gatos. Pero no solo ellos. Cientos de granjas de visones de todo el mundo han sufrido brotes que han provocado un sacrificio masivo y, en algunos casos, el virus ha saltado de animales a humanos.

En el caso de las mascotas eso parece poco probable. Además, los síntomas de la Covid en ellos son muy leves, aunque los científicos creen que se han contagiado en la misma medida que los humanos. «Los gatos y los perros no juegan un papel importante en el mantenimiento o la transmisión de la enfermedad a los humanos», explica William Karesh, vicepresidente ejecutivo de salud y políticas de EcoHealth Alliance, una organización sin fines de lucro que rastrea las enfermedades emergentes en los animales.

Como resultado, dice, «no hay necesidad de una vacuna desde el punto de vista de la salud pública». De hecho, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), que otorga licencias comerciales para vacunas para mascotas, no está aprobando actualmente ninguna para COVID-19. Según asegura la agencia, «los datos no indican que tal vacuna tenga valor».No obstante, Rusia si considera necesario inmunizar a la población animal.

De hecho, está cerca de completar los ensayos clínicos de una vacuna contra el Covid-19 para animales domésticos y visones y espera comenzar el proceso de aprobación regulatoria en febrero, indicó el organismo supervisor de seguridad agrícola del país. El Centro Federal de Sanidad Animal comenzó a desarrollar la vacuna en la primavera, después de que las autoridades establecieron que el virus podía transmitirse de humanos a algunos animales domésticos.

La vacuna animal rusa está dirigida a conejos, visones, gatos y otros animales. Los ensayos terminarán en enero y es probable que el proceso de aprobación comience a fines de febrero, dijo a Reuters Yulia Melano, asistente del director del organismo de control de la seguridad agrícola, Rosselkhoznadzor. Rusia considera que habrá interés comercial en la nueva vacuna por parte de sus propios criadores de pieles de animales y de empresas estadounidenses y de la UE.

Fuerte respuesta inmune

Estados Unidos, por su parte, está desarrollando la suya. Zoetis, una empresa farmacéutica está trabajando en una vacuna para visones y mascotas. Al igual que el enfoque del fabricante de vacunas humano Novavax, la estrategia de Zoetis ofrece una inyección de una forma modificada de la proteína de pico SARS-CoV-2. Los datos recientes presentados por la compañía muestran que los gatos y los perros desarrollaron una fuerte respuesta inmune a la molécula viral o antígeno, aunque aún no está claro si fue suficiente para protegerlos contra la infección.

John Hardham, que dirige el programa de enfermedades infecciosas emergentes en Zoetis, dice que su compañía está en conversaciones con el USDA para obtener la licencia de su vacuna de visón y que podría ser adaptada para perros y gatos. «Zoetis también ha tenido conversaciones con los veterinarios del zoo, quienes han expresado interés en la vacuna», asegura. Además, las vacunas humanas COVID-19 que han sido probadas clínicamente requerían pruebas de seguridad y eficacia con hámsters, ratones o monos, lo que significa que es posible que ya sepamos cómo proteger a esas criaturas.