Las olas de frío causan ya más de 1.000 muertes al año en España

El nuevo plan estratégico de salud y medio ambiente que debaten hoy el Gobierno y las autonomías urge a tomar medidas nacionales

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MortalidadAntonio Cruz

Las temperaturas extremadamente altas provocan ya en España alrededor de 1.300 muertes al año, además de exacerbar patologías cardiovasculares, neurológicas, respiratorias e, incluso, partos prematuros. Esta es una de las consecuencias que está teniendo en la salud de la población el aumento del calor derivado del cambio climático y ya existe un plan nacional para combatir sus efectos. Desde su entrada en funcionamiento, el impacto se ha ido reduciendo.

No ocurre lo mismo, en cambio, con las temperaturas extremadamente bajas. Se calcula que en España este factor es responsable de más de 1.050 muertes al año y, en general, nuestro país carece de planes efectivos para paliar este efecto. Estas son algunas de las conclusiones que aparecen reflejadas en el nuevo Plan Estratégico de Salud y Medioambiente. El texto, al que ha tenido acceso LA RAZÓN, será sometido este miércoles a debate entre representantes del Gobierno y de las autonomías en una reunión conjunta del Consejo Interterritorial de Salud y la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente, y en él se analizan otros factores como la calidad del aire, cuyo impacto tampoco es desdeñable.

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Mortalidad FOTO: Antonio Cruz

Según el documento, los contaminantes presentes en el ambiente causan alrededor de 31.000 fallecimientos en España, además de acelerar otras patologías. Por ejemplo, se estima que el 17% de los partos prematuros son debidos a este factor medioambiental. Aunque existen planes de combate a nivel nacional y autonómico, los resultados son desiguales, como sucede también con la calidad del agua. Según el texto, dicho factor sigue teniendo “un marcado impacto en la salud pública”, un hecho que “se puede observar por la cantidad de brotes de enfermedades transmitidas por el agua que se han observado en España”. Entre ellas, cita que en 2019 se dieron 42 casos de criptosporidiosis y cinco de cólera en 2017.

Alude asimismo el plan a otros vectores transmisores de enfermedades. “Tanto la calidad del agua como el cambio climático están involucrados en este factor y la mejora de ambos también beneficiará a la situación de este”. Alude en concreto a mosquitos o garrapatas, que antes no podían sobrevivir y ahora pueden hacerlo, lo que ha provocado que enfermedades que eran endémicas en otras latitudes ahora se encuentren en España.

El documento, de casi 200 páginas, se refiere también a otras amenazas y propone líneas de actuación de mejora con el objetivo de proteger la salud de la población y reducir la mortalidad y mortalidad atribuible a los efectos de los factores y determinantes ambientales, y de desarrollar “las medidas más efectivas para prevenir, adaptarse y controlar los efectos del cambio climático sobre la salud humana”.

Para frenar el impacto de las temperaturas extremas propone mejorar las actuaciones preventivas, desarrollar e iniciar un Plan Nacional de Actuaciones Preventivas por Bajas Temperaturas o mejorar la comunicación del riesgo a la población y especialmente a los grupos más vulnerables. Además, recomienda caracterizar y evaluar las regiones isotérmicas, actualizar las temperaturas umbrales y establecer un plan piloto para olas de frío, entre otras iniciativas.