Más accidentes de tráfico pero menos victimas mortales en la última década

La siniestralidad crece en “usuarios vulnerables”- motociclistas, ciclistas y peatones- y disminuye entre los conductores y ocupantes de automóviles

La siniestralidad vial ha aumentado en España en ciclistas, motoristas y peatones, y ha disminuido en usuarios de automóviles
La siniestralidad vial ha aumentado en España en ciclistas, motoristas y peatones, y ha disminuido en usuarios de automóviles FOTO: Susanna Sáez EFE

Los accidentes de tráfico se han incrementado en España, pero con menos víctimas mortales. Mientras que se ha reducido el peso de los fallecidos en turismos (del 48% al 37%), se ha registrado un incremento de peatones y motoristas en la cifra total de víctimas mortales (que pasaron de un 16% en ambos casos a un 22% y un 24%, respectivamente), según un análisis impulsado por la Fundación Mutua Madrileña y la Fundación Gaspar Casal sobre la siniestralidad vial entre 2008 y 2019. “Estos cambios en la importancia relativa de los distintos tipos de víctimas probablemente reflejen, de un lado, nuevos hábitos de movilidad sostenible y, de otro, una mayor eficacia de los elementos de seguridad pasiva (p.ej. airbags) de los automóviles, lo cual hace que aumente el peso de los “usuarios vulnerables” sobre el total de víctimas mortales”, señalan los investigadores.

En 2019, por primera vez en la historia, los “usuarios vulnerables” supusieron más de la mitad del total de víctimas mortales en España. El trabajo- realizado por el Grupo de Trabajo de Economía de la Salud de la Universidad de Murcia- destaca, en este sentido, la adversa evolución de los fallecidos en motocicleta desde 2014, con un incremento relativo del 45,3% hasta 2019. De hecho, este medio de desplazamiento es el que más ha visto crecer su participación porcentual en el total de fallecidos y heridos hospitalizados, aumentando 10 puntos porcentuales desde el 2010 y situándose en el 30% del total en 2019, año en el que una de cada cuatro víctimas mortales fue un motorista.

A mayor crecimiento económico, más coches y más accidentes

Por otro lado, en el periodo analizado - inmediatamente posterior a la puesta en marcha del carné por puntos y de la tipificación penal de todos los comportamientos de conducción temeraria- se redujeron las víctimas mortales, pero aumentaron los siniestros y las víctimas totales.

En la década analizada por el informe se han producido más de 1,1 millones de accidentes de tráfico con víctimas leves, graves y mortales, de los que el 40,5% se ha producido en vías interurbanas y el 59,5% en vías urbanas. En el conjunto del período se presenta un crecimiento del volumen de accidentes con víctimas de cualquier gravedad que se acentúa desde 2012, ya que desde entonces, salvo por una excepción en 2017, no ha dejado de aumentar acumulando un 25,2% de incremento hasta 2019.

Datos de siniestralidad vial del estudio "Análisis de la siniesralidad vial en España" de Fundación Mutua Madrileña y Fundación Gaspar Casals
Datos de siniestralidad vial del estudio "Análisis de la siniesralidad vial en España" de Fundación Mutua Madrileña y Fundación Gaspar Casals FOTO: Fundación Mutua Madrileña

“Es difícil aislar las causas de este incremento en la siniestralidad y, de hecho, el estudio no aborda su identificación, pero un motivo que puede aventurarse podría ser el cambio de ciclo económico”, apuntan los autores.La recuperación económica coincide con la tendencia creciente que muestran los accidentes de tráfico, ya que dicha recuperación trae consigo una aceleración en la ampliación del parque automovilístico que tiene como efecto colateral indeseado un incremento del número de accidentes con víctimas, si bien ese aumento es compatible con un cambio en la composición de las víctimas, retrocediendo las víctimas graves y avanzando las leves”, añaden.

Más varones fallecidos

Por sexo, tres de cada cuatro fallecidos en accidente son hombres (76% del total). Por tanto, la tasa de mortalidad masculina es significativamente más elevada que la femenina, algo que ocurre para todo el periodo analizado y para todas las comunidades autónomas. “Las diferencias por sexo en lo que atañe a la mortalidad por accidente de tráfico apenas han variado a lo largo del periodo, pese a que el número de mujeres con permiso de conducción ha pasado de un 38% a un 42% del total entre 2008 y 2019. Una posible explicación a este hecho quizás sea una actitud de mayor precaución y menor proclividad a conductas de riesgo en la conducción por parte de las mujeres”.

Por edad, son las cohortes de edad más avanzadas las que tienen mayor mortalidad. Excepto para el grupo de mayores de 85 años, para el resto de cohortes de edad las tasas de mortalidad se han reducido y especialmente lo han hecho para ambos sexos en los grupos más jóvenes.

Por regiones, Madrid y Canarias son las comunidades que presentan un menor riesgo de muerte por accidente de tráfico por habitante, considerando ambos sexos de manera conjunta. Por el otro lado, las tasas de mortalidad por tráfico más elevadas se registran en Galicia, La Rioja, Navarra y Castilla y León.

875.000 años de vida “robados” por los accidentes

La investigación incluye un apartado que ahonda en el impacto socioeconómico de la siniestralidad vial en España. Al respecto, uno de los autores, José María Abellán, explica que los costes sociales de los accidentes en este período representaron más de 66.000 millones de euros -34.000 millones por accidentes de víctimas mortales y 32.000 millones por accidentes con fallecidos-. Esto supone el 0,5% del PIB.

Por otro lado, España perdió 875.000 años de vida potenciales a consecuencia de los accidentes de tráfico con resultado de muerte entre 2008 y 2019, 1,6 años por cada 1.000 habitantes. La mitad de esta cifra se concentra en los residentes de cuatro comunidades autónomas: Andalucía, Cataluña, Comunidad Valenciana y Galicia, y mayoritariamente en varones.