Nicotina para tratar la demencia o la covid persistente

No es la sustancia más dañina del tabaco, aunque si la más adictiva. Ya ha mostrado su utilidad en trastornos cognitivos

La nicotina nunca ha gozado de buena imagen. Y es ese estigma el que ha impedido que sus características y posibles usos no se hayan estudiado en profundidad. Teniendo en cuenta que lleva entre nosotros más de 8.000 años, sigue siendo una gran desconocida. No tanta gente como debería sabe que la nicotina, una sustancia química que se encuentra naturalmente en la planta del tabaco, no es la que provoca cáncer. Tampoco es el componente más nocivo del hábito de fumar, como sí lo son las sustancias tóxicas del humo que se genera al quemar un cigarrillo, principales causantes del desarrollo de enfermedades vinculadas con el tabaquismo.

Este es uno de los principales conceptos que han querido dejar claro los más de 50 expertos que participaron en el IX Foro Mundial sobre la Nicotina (GFN, por sus siglas en inglés), celebrado en Varsovia (Polonia) entre los días 16 y 19 de junio. Entre ellos, científicos y especialistas tanto de la sanidad, como de la política y la economía, del sector público y privado, dentro y fuera de la propia industria y, también, consumidores.

Demencia y memoria

Uno de ellos es Paul Newhouse, director del Centro de Medicina Cognitiva del Departamento de Psiquiatría en la Universidad de Vanderbilt (Estados Unidos), que lleva más de veinte años estudiando cómo actúan los receptores de la nicotina en el cuerpo y en las funciones del cerebro. Una de sus principales áreas de investigación ha sido la utilización de la nicotina en casos de demencia y desorden cognitivo. “Seguimos aprendiendo cómo funciona la nicotina en el cerebro. En los últimos años se ha hecho un esfuerzo para desarrollar fármacos neurológicos a partir de la nicotina, extrayendo la sustancia del tabaco para tratar la pérdida de memoria”, explicó durante su intervención en el panel dedicado a los beneficios de esta sustancia.

“Hay beneficios reconocidos científicamente en la nicotina, que está siendo investigada como posible arsenal terapéutico contra la demencia, e incluso para tratar los efectos neurológicos de la covid persistente. También se están realizando estudios a fondo sobre su utilidad como complemento para potenciar los resultados de los tratamientos con antidepresivos”. En este punto, la evidencia científica disponible muestra que la terapia con nicotina influye positivamente en el estado de ánimo, especialmente en aquellos pacientes resistentes a los tratamientos farmacológicos.

En personas con problemas mentales, se ha visto que tienen un efecto positivo en la reducción de la ansiedad y el estrés. Un grupo de pacientes que se beneficia especialmente de las terapias con los llamados productos de riesgo reducido (dispositivos de vapeo, de tabaco calentado, entre otros) son los esquizofrénicos– que tienen una prevalencia de tabaquismo del doble que la población general, y muchos más problemas para dejarlo .

Diferentes investigaciones han mostrado que el cambio a estos productos, además de disminuir enormemente el riesgo de padecer enfermedades asociadas al tabaco, permite también la reducción de la medicación antipsicótica. “El beneficio potencial de la nicotina es claro, especialmente si conseguimos retirar la nicotina de las sustancias perniciosas del tabaco. Existe la creencia extendida de que es la nicotina del tabaco la que produce cáncer y no es así. Hay que concienciar. La prevención es el camino, no la prohibición”, señaló Suud PadWardhan, médico especializado en adicción al tabaco. “Hay que cambiar la narrativa, empezando por hacer saber a la gente que no es la nicotina la que provoca cáncer. La preponderante actualmente es una narrativa específica, que obvia la cantidad de evidencia científica sobre los beneficios de la nicotina en la salud mental”, añadió.

Menopausia

Como él, Riccardo Polosa, profesor de Medicina Interna en la Universidad de Catania (Italia), destacó que, como profesional, pronto se dio cuenta de cómo debía abordar el tema del tabaquismo con sus pacientes. “Me centré en estudiar los productos de riesgo reducido y el apego emocional a la nicotina. En Italia, estos productos se convirtieron en una realidad hace tan solo una década, pero la experiencia en Reino Unido me permitió ver más allá”.

“Cuando un fumador hace el cambio a estos productos, se ha mostrado que aumenta su capacidad de hacer ejercicio, su tasa de respiración y su capacidad pulmonar. Por otro lado, no fumadores que empiezan a usarlos relatan que sienten una mayor capacidad mental”. Y este aspecto fue el que le hizo investigar y buscar respuestas para averiguar el por qué. «Hay evidencia sobre que la nicotina optimiza las funciones mentales y, por ello, parece que podría ser de utilidad en momentos como la menopausia, una etapa en la que las mujeres deben lidiar con una sintomatología que supone estrés, ganancia de peso, pesadez, cansancio y aturdimiento”, relató. “Aún no hay evidencia sobre esto, pero es un camino”.

Sin embargo, tal y como matizó Newhouse, los beneficios– demostrados y potenciales– de la nicotina tienen un público acotado. “Se debe de tener en cuenta que mientras la nicotina puede ayudar a aquellas personas que sufran algún tipo de trastorno cognitivo, no hay muchas evidencias todavía de que pueda ser útil para aquellos usuarios sin ninguna patología en concreto”.

Beneficios de la nicotina
Beneficios de la nicotina FOTO: Antonio Cruz

La reducción de daños

Países como Reino Unido tienen una amplia experiencia en las denominadas “estrategias de reducción de daños”, que no son otra cosa que la aceptación, por parte de la comunidad científica y de las autoridades sanitarias, de que el hecho de que existan en el mercado productos de riesgo reducido no aumenta la probabilidad de que una persona que no fuma empiece a hacerlo, y sí beneficia a los fumadores que quieren dejarlo. “Las autoridades sanitarias han entendido que estos productos ayudan a la gente a dejar de fumar, y que el tono de las advertencias no debe ser el de atacar a los fumadores y hacerles sentir culpables por fumar, sino el de ayudarles. Una forma de hacerlo es ofreciéndoles información objetiva sobre las alternativas, entre las que se encuentran los productos de riesgo reducido”, destacó Martin Cawley, ex CEO del Beatson Cancer Charity (Glasgow, Inglaterra).

En este sentido, y a juicio de los expertos, la industria debe trabajar «insistentemente» en encontrar más formas de consumir nicotina de manera saludable en sus políticas de reducción del riesgo. “Estamos seguros de que el consumo de tabaco tradicional será pronto una cosa del pasado, lo que no sabemos es cuando se hará ese cambio. El ‘momentum’ es ahora, y la transformación es inevitable”, señaló en este sentido David O’Reilly, director científico y de I+D de British American Tobacco (Bat). En países como España, por el momento, el debate no está encima de la mesa.

EE.UU. planea reducir la nicotina de los cigarrillos

La administración de Biden planea reducir los niveles de nicotina del tabaco convencional. Una nueva lista de regulaciones publicada esta semana muestra que la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) tiene la intención de determinar un nivel máximo de esta sustancia en los cigarrillos y “ciertos productos de tabaco” a partir de mayo de 2023. “La combinación de niveles reducidos de nicotina y la regulación adecuada de otras fuentes de nicotina para fumadores adultos adictos, como los cigarrillos electrónicos, podría ser uno de los esfuerzos de salud pública de mayor impacto en los tiempos modernos”, declaró Scott Gottlieb, excomisionado de la FDA a The Washington Post.