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Aludes mortales

Dos hombres y una mujer fallecieron sepultados por una avalancha que pudo ser de placa de nieve venteada. Es el tipo de alud más mortífero: el engaño de las placas intermedias.

Dos hombres y una mujer fallecieron sepultados por una avalancha que pudo ser de placa de nieve venteada. Es el tipo de alud más mortífero: el engaño de las placas intermedias.

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Tres esquiadores españoles murieron y otros dos resultaron heridos de carácter leve después de ser sepultados por una avalancha en el macizo alpino de Valais (Suiza). Se trataba de un grupo que había contratado los servicios de FREEK Guides, una compañía de guías de alta montaña, para disfrutar estos días de su pasión por un coste de unos 1.000 euros por persona sin vuelo. Sin embargo, el pasado sábado cuando se encontraban a unos 2.500 metros de altura, los esquiadores de travesía se vieron sorprendidos por un alud. Entre las víctimas mortales se encuentra el propio guía con acreditación UIAGM: Román Bascuñana, todo un experto, con al menos dos décadas de experiencia, según explicaron compañeros de su entorno.

Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores precisaron que los fallecidos «son dos hombres y una mujer. Y los heridos, un hombre y una mujer. Nos hemos puesto en contacto con los familiares. Estamos a la espera de que las autoridades suizas hagan las autopsias».

Según informó Efe, todos los miembros del grupo usaban el sistema de Detector de Víctima de Avalancha (DVA), lo que permitió que los dos esquiadores lesionados fueran localizados y trasladados al hospital.

Podrían haber muerto tras un alud de placa de nieve venteada. «Parece ser que las autoridades suizas han explicado que se había elevado el nivel de peligro de avalanchas para el sábado por nevadas y viento fuerte, de modo que seguramente se trata de un alud de nieve venteada», explicó Carles García, especialista en nivología y predictor de aludes del Instituto Cartográfico y Geológico de Cataluña. Precisamente el tipo de avalancha más mortífera.

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«Existen tres tipos de aludes: de fusión, de avalancha de nieve reciente o en polvo y de placa de nieve venteada. El 90% de los accidentes mortales o no en zonas de clima templado (Pirineos, los Alpes y las Rocosas) son aludes de avalanchas de placa venteada. Es decir, el viento destruye la nieve, la pulveriza y forma estructuras duras. A pesar de que esta nieve está endurecida, por debajo puede que haya capas de nieve más blandas. Lo que sucede es que estas capas internas más blandas ceden por el peso de la nieve más endurecida por el viento en superficie más el peso nuestro y colapsan y si tienes una pendiente de más de 30 grados pues se desliza ladera abajo», precisó Carles García.

Este tipo de avalanchas se producen cuando se da «nieve, temperaturas bajas y viento. Se tienen que dar los tres elementos. Mientras que la de fusión es cuando hace calor porque es cuando se tiene agua líquida».

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En la avalancha más mortífera se crea como una cicatriz en la montaña. «Es como si la ladera fuera de baldosas que caen en bloques de nieve endurecida. Las víctimas no mueren porque les entre nieve en las vías respiratorias, sino que suelen fallecer por politraumatismo y en caso de no morir por los golpes es porque mueren envenenados de su propio CO2 exhalado. Esto sucede en los primeros 10 o 15 minutos. Si en este tiempo no te rescatan la probabilidad de supervivencia disminuye por debajo del 30%. Por eso, es tan importante que la gente que hace esquí de travesía, que son los que más accidentes por avalancha sufren, lo hagan con compañeros y con DVA, porque si hay que esperar a los equipos de rescate perecerían».

De hecho, «si provocas una avalancha tienes un 50% de posibilidad de quedar en superficie. Si quedas sepultado todo dependerá de si vas solo o no. De ir solo no tendrás ninguna oportunidad de salir porque quedas como en un molde de escayola, dado que la nieve una vez se frena se queda endurecida y te tienen que sacar con una pala. Si vas solo pereces. Si vas con compañeros tienes más probabilidades de sobrevivir, por eso es esencial ir acompañado, con material de rescate y saber utilizarlo. El DVA es una especie de móvil que llevas adosado a la vestimenta que emite unas ondas. En caso de quedar enterrado, tus compañeros activan su dispositivo en modo búsqueda y detectan la emisión de tus ondas y te localizan». En este caso uno de los grupos alertó a las autoridades suizas, de ahí que al menos dos de ellos pudieran ser rescatados con vida.

«El riesgo de aludes aumenta cuando, como estos días, tenemos nevadas intensas y a la vez fuerte viento. Ya que el viento por un lado impide que se aposente bien la nieve caída y por otro fomenta los desplazamientos», detalló Roberto Brasero, meteorólogo. «El tópico de que cuánta más nieve más accidentes no es cierto. Lo que importa es cómo son las capas de nieve. Sin son duras o blandas. Este año estamos teniendo más víctimas porque las condiciones de temperatura y viento han creado capas de nieve inestables», precisó García. De hecho, «aunque en los Pirineos (tanto el lado español como francés) suele haber 7 víctimas mortales al año. Este año llevamos entre nueve y once», concluyó.