Carrascosa: «Sigo soñando, pero ya un poco más despierta»

María José Carrascosa, libre tras nueve años en prisión. Nada más salir de la cárcel, la valenciana habló por teléfono con su hija. Tiene que permanecer todavía un mes en Estados Unidos

Maria José se emocionó al hablar con su hija por el móvil a su salida de la cárcel
Maria José se emocionó al hablar con su hija por el móvil a su salida de la cárcel

María José Carrascosa amaneció hoy en libertad, por primera vez en casi nueve años, dispuesta a cumplir un deseo que describió así: "Tengo que ponerme los zapatos de mi vida".

En la cárcel, miraba una y otra vez las fotos de su hija, al cabo del tiempo se las quitaban. Tenía el apoyo de sus padres en España y el del padre Antonio Álvarez en Estados Unidos. A punto estuvo de tirar la toalla. Entonces, María José Carrascosa pensaba en Dios, en su hija, en sus padres, en su hermana Victoria, en su familia.

«Es el momento de recuperar mi vida», indicó la valenciana, de 49 años, a los periodistas españoles que acudieron a la salida de la cárcel en Nueva Jersey. Después vino lo mejor: hablar con su hija a través de un teléfono móvil. Se vieron a través de la pequeña pantalla del aparato que sostenía el padre Antonio Álvarez mientras se hablaban con voz entrecortada.

Intentaban contener las lágrimas, pero se hacía imposible. «Te quiero, mami», le dijo Victoria, ya una adolescente de 15 años, la cual había dejado de ser la niña pequeña que era cuando sus padres, Peter Innes y la abogada valenciana, empezaron la batalla legal por su custodia. «Yo también te quiero. Tengo unas ganas de abrazarte...», le confesó Carrascosa antes de quedarse en silencio. Cogió aire. Sólo un poco. El momento fue roto por su hija. «Y yo a ti», le contestó desde Valencia, donde Victoria ha crecido con sus abuelos mientras su madre ha permanecido en prisión. «Es tan emocionante. Es increíble», indicó la española, la cual debe permanecer todavía un mes en Estados Unidos a la espera de la exoneración completa.

Aun así, parecía imposible contener la sonrisa. «Sigo soñando, pero ya un poco más despierta. Estoy muy feliz de poder verme que estoy pisando asfalto. Y, sobre todo, porque ya estaba yo pensando en empezar a tirar la toalla. Hubo un momento en el que casi lo hago. Pero, siempre estaba el padre –en referencia al cura Antonio Álvarez–, mi hija, mis padres, la cantidad de gente y el jefe de arriba. Dice el padre que ha sido el de arriba. El Señor», reconoció la valenciana después de todos estos años entre rejas a Antena 3.

De esta forma, termina la pesadilla para María José Carrascosa, la cual empezó con la batalla legal por la custodia de su hija con su ex marido. Una pelea a brazo partido que se complicó debido a la doble nacionalidad de la niña, que nació en Nueva Jersey, y a la dificultad de conciliar los sistemas legales de Estados Unidos y España. Durante estos más de nueve años de calvario, la familia de María José Carrascosa se ha gastado más de dos millones de euros en esta pelea.

La orden de liberar a la española se produjo después de que su ex marido escribiese una carta al tribunal en la que establecía que no se oponía a su liberación siempre y cuando María José volviese a España para estar con su hija.

La jueza de la Corte Superior Bonnie Mizdol leyó parte de las palabras que había escrito Innes. También las que le había escrito Victoria, con las que le pedía que pusiese en libertad a su madre: «Mi único deseo es estar con mi madre», leyó Mizdol el viernes pasado cuando ordenó su libertad condicional.

Estos días queda lejos el momento en el que Innes y Carrascosa se conocieron por internet. Se casaron en España en 1999. Al año siguiente, nació Victoria Solenne en Nueva Jersey. Fue en 2004 cuando la pareja se separó tras firmar un preacuerdo de divorcio en el que se acordó la custodia para la madre y el régimen de visitas para el padre. En el mismo documento, se establecía que ninguno de ellos podía abandonar el país con la entonces pequeña Victoria sin el consentimiento de la otra parte, un requerimiento habitual en este tipo de casos, sobre todo, cuando los miembros de la pareja son de diferente nacionalidad.

Esta línea de demarcación sobre lo que debía hacer con su hija se hizo borrosa para María José en 2005. Entonces, la progenitora viajó sin el permiso de Innes con la niña a España. Es entonces cuando se formula la demanda de divorcio y Peter pide la custodia de la menor por el incumplimiento del acuerdo de la progenitora. Y aquí empezó la pesadilla y la batalla legal. En los tribunales españoles, Victoria Innes es española. Y en los estadounidenses, prima que haya nacido en Nueva Jersey. En julio de 2005 un tribunal de Valencia le concedió a Carrascosa la custodia de la niña y después de que se la llevase sin el conocimiento de su padre. En cambio, en Valencia, se falló a su favor. Mientras, en 2006, al juez Edward V. Torack de Nueva Jersey, tampoco le costó mucho decidir qué era lo mejor para la niña. Decidió a favor del progenitor.

Todo se complicó cuando María José Carrascosa regresó a Estados Unidos a finales del año 2006. Pocos días después fue detenida.

En noviembre de 2009, un jurado de Nueva Jersey le declaró culpable de los nueve delitos que se imputaban contra ella, uno por desacato al juez y ocho por la interferencia en la custodia de su hija. En diciembre de ese año, fue condenada a 14 años de prisión por el juez Donald Venezia. En un principio, se esperaba que pudiesen ser cinco años. De haber sido así, hubiese salido de forma inmediata debido a que el tiempo que había pasado entonces habría sido suficiente para conmutar la condena.

En cambio, el juez Venezia estimó que María José Carrascosa debía pasar 14 años en la cárcel. El motivo alegado: «Por arrancar a la niña de sus propios brazos y de los de su padre», según afirmó entonces el citado juez que llevó el caso. Sorprendió su decisión, porque de haber tenido que cumplir de forma íntegra la condena, la valenciana hubiera salido de prisión cuando su hija fuese mayor de edad.

Desde entonces, en varias ocasiones María José ha pedido la libertad condicional. Incluso, vinieron a verla un grupo de senadores valencianos. En julio de 2014, le fue otorgada. Sin embargo, siguió en prisión a la espera de la resolución de la otra condena que tenía pendiente, la de desacato al juez. Y es que la abogada valenciana tenía varias causas pendientes.

Ahora, fuera de la prisión del condado de Bergen a la que se le trasladó en 2014, este calvario queda atrás para María José. Pero, de momento, la valenciana todavía no podrá volver a España. Como se ha citado anteriormente, tiene que esperar un poco más hasta conseguir la exoneración completa.

LOS OTROS PROTAGONISTAS

«Cuando la conozca verá la realidad»

Peter Innes / Padre de Victoria y ex de María José

María José lleva nueve años sin ver a su hija. Su padre, sin estar, en prisión diez. A pesar de lo que ha tenido que vivir al ser preguntado por un periódico de New Jersey –«The NorthJersey»– Peter Innes afirmó que «sé que Victoria quiere a su madre de vuelta, y sólo por eso yo apoyo su liberación. Si es eso lo que quiere mi hija entonces no me opongo». Y tras conocerse su puesta en libertad añadió: «Estoy contento de que esto haya terminado y ella esté fuera. Sólo espero que esté de camino a casa a ver a nuestra hija». Peter tiene una cosa clara: «Estoy seguro de que una vez que nuestra hija llegue a conocer a su madre, ella empezará a ver la realidad de esta triste situación. Han pasado 10 largos años desde que mi hija fue secuestrada, y sólo hay una cosa de la que estoy seguro: Nadie gana en casos como éste». Y es que su pesadilla comenzó en 2004, cuando María José y él se separaron. Al poco tiempo, en enero de 2005, ella viajó con la niña a España sin decírselo. No la volvería a ver. Y así han transcurrido 10 años. Durante este tiempo ni el progenitor ni la abuela paterna han visto a Victoria. Peter se ha vuelto a casar. Fruto de la relación que mantiene con Jaydee Taveras Innes, tiene un hijo, Peter, que cumplió el pasado mes de marzo ocho años. Viven en New Jersey, donde la pareja compró una casa en 2006. No se olvida de su hija a la que manda mensajes desde la web que abrió con el nombre de Victoria. El último, este mismo mes: ¡Felicidades Victoria. Diviértete en tu día. Nosotros estaremos pensando en ti». Este mes cumplió 15 años.

«Estamos felices y emocionados»

José Carrascosa y Maruja Peñalver / Abuelos maternos

Victoria vive desde el año 2005 con sus abuelos maternos en Valencia. Ellos han cuidado de ella. Son los únicos, junto a su tía, que la han visto crecer durante los nueve años que su madre ha estado en prisión en Estados Unidos. Según publicó Antena 3, los abuelos aseguraron estar «muy felices y emocionados. Nuestro mayor deseo es que nuestra hija venga a Valencia». Un sentimiento que también mostró Victoria Carrascosa, la tía de la pequeña: «Estoy muy feliz de que mi hermana esté en libertad... Lo que más deseo es estar a solas con ella y hablar de nuestras vidas». «Estamos muy contentos, es un contraste de emociones; estamos eufóricos», añadió la hermana de la abogada, que comentó a los medios que María José llamó ayer a eso de las 06:00 horas y entre lloros habló con ella, al igual que con sus padres y con su hija Victoria, que es con quien más tiempo ha estado comentando cosas. El tiempo dirá, pero hay una cosa que está clara: la familia de Carrascosa ha movido cielo y tierra para conseguir que la abogada valenciana salga de prisión. Se han gastado más de dos millones de euros, según la familia, durante todo el proceso. Una cuantía con la que María José ha contado con hasta 20 abogados para llevar su caso. Hoy, nueve años después de estar en prisión, María José que había sido condenada a 14 años por el secuestro de su hija, está a punto de cumplir su mayor anhelo en este tiempo: reencontrarse con su hija a la que no ve desde hace nueve años. Es decir, cuando Victoria tenía sólo seis años.