La vida marina se recuperó rápidamente de la gran extinción de hace 250 millones de años

Los reptiles invadieron rápidamente los mares poco después de que una extinción masiva acabara con la mayoría de la vida en la Tierra hace 250 millones de años, entre los periodos Pérmico y Triásico, según un estudio dirigido por investigadores de la Universidad de California en Davis (Estados Unidos). El estudio, publicado en la revista «Scientific Reports», indica que un cambio climático global, probablemente provocado por erupciones volcánicas masivas, mató a más del 95% de las especies del planeta hace 250 millones de años, pero reptiles terrestres colonizaron el océano 3,35 millones de años después, un tiempo corto desde el punto de vista geológico.

“Nuestros resultados concuerdan con la idea emergente de que la recuperación fue más rápida de lo que se pensaba antes”, apunta Ryosuke Motani, profesor de Paleobiología en el Departamento de Ciencias Terrestres y Planetarias de la Universidad de California en Davis, y coautor del estudio. La investigación fue dirigida por Wanlu Fu junto con Isabel Montañez, con la colaboración de científicos de las universidades de Wisconsin (Estados Unidos) y de la de Milán (Italia).

Para ello, analizaron fósiles y muestras de roca recogidos en Majiashan, ubicado en el condado de Chaohu (este de China). Los investigadores hallaron fósiles de reptiles marinos de hace 248,81 millones de años, como ictiosaurios y sauropterigios, similares a los delfines, que pasaron a gobernar los mares del Mesozoico durante la era de los dinosaurios.

Los isótopos de carbono en las capas de roca de Majiashan, que varían en una escala de tiempo de 405.000 a 100.000 años, sugieren que los reptiles marinos más antiguos aparecieron justo después de que se produjera un retorno a la circulación de los océanos saludables, lo que podría haber llevado a la recuperación de los ecosistemas del planeta.

Al mismo tiempo, hubo cambios importantes en la química del océano y en el ciclo de carbono, después de que la mezcla vertical de las aguas oceánicas se detuviera durante o poco después de la extinción masiva, causando así el agotamiento generalizado de oxígeno en los océanos. “Atribuimos la recuperación biótica y el inicio de un nuevo ecosistema marino a la recomposición final de esta estratificación del océano y a la vuelta a un océano oxigenado”, apunta Montañez.