Un «bebé exoplaneta» de 5 millones de años

El hallazgo ayudará a entender cómo se forman los planetas

Los astrónomos han conseguido detectar, gracias al telescopio espacial Kepler de la NASA, el exoplaneta (planetas que orbitan estrellas distintas al Sol) más detectado hasta ahora. Ha sido bautizado como K2-33b, tiene el tamaño de Neptuno y desde que se formó han pasado solo entre cinco y diez millones de años.

En términos de astronomía, este tiempo es apenas un instante, y de hecho este planeta se considera técnicamente un “recién nacido”. O lo que es lo mismo: para los científicos se abre la puerta a entender un poco más el proceso de creación de los planetas, la verdadera aportación de este descubrimiento.

Según informa la NASA en su página web, K2-33b fue detectado por el telescopio espacial Kepler de la NASA y su misión K2, así como por el Observatorio Keck M. W. en Mauna Kea, Hawai.

Este nuevo planeta en el mapa de los astrónomos tiene una comparación interesante con nuestro hogar. «Nuestra Tierra es aproximadamente 4,5 mil millones de años», explica Trevor David, de Caltech en Pasadena, autor principal de un nuevo estudio publicado este lunes en la revista Nature. Es decir, vivimos sobre un auténtico anciano si se compara con el nuevo planeta. «En comparación, el planeta K2-33b es muy joven. Se podría pensar en él como un bebé”, añade David.

La formación de planetas, un misterio

Para los astrónomos la formación de planetas sigue siendo un proceso complejo y lleno de misterios. Hasta ahora, y especialmente tras el “acelerón” experimentado en los últimos años, el ser humano tiene conocimiento de aproximadamente 3.000 exoplanetas.

Sin embargo, según explica la NASA, casi todos ellos orbitan en torno a estrellas de mediana edad, con edades de mil millones de años o más. Para los astrónomos, tratar de comprender los ciclos de vida de los sistemas planetarios utilizando ejemplos existentes es como tratar de aprender cómo la gente crece desde que son bebés hasta que se convierten en niños o incluso en adolescentes, salvando las distancias

«El planeta recién nacido nos ayudará a entender mejor cómo se forman los planetas, lo cual es importante para la comprensión de los procesos que condujeron a la formación de la Tierra», dijo el coautor el estudio Erik Petigura, de Caltech.

Así se descubrió el exoplaneta

Tal y como detallan los expertos de la NASA, las primeras señales de la existencia del planeta se midieron por la misión K2. La cámara del telescopio detectó un oscurecimiento periódico de la luz emitida por la estrella madre del planeta, lo que suponía una señal de que un planeta en órbita podría estar regularmente pasando por delante de la estrella. Mediciones posteriores confirmaron las sospechas

Un elemento sorprendente en el descubrimiento de K2-33b es lo cerca que este “planeta bebé” se encuentra de su estrella, casi 10 veces más cerca de su estrella que Mercurio del Sol, lo que da una idea de la temperatura que se debe alcanzar en él.

Los científicos responsables del hallazgo dicen que hay dos teorías principales que pueden explicar cómo K2-33b terminó tan cerca de su estrella: podría haber llegado allí en un proceso llamado migración de discos o podría haberse formado «in situ» en el lugar en el que está.