Un dibujo de tu hijo puede ir al espacio

La inocencia de los niños al servicio de la conquista del espacio. Cerca de 3.000 dibujos de menores europeos, entre ellos unos 250 españoles, viajarán al espacio en diciembre 2017, gracias a sus creaciones van a ser introducidas a bordo del CHEOPS (CHaracterizing ExOPlanet Satellite), un telescopio con el que se pretende avanzar en la identificación de nuevos planetas fuera del Sistema Solar -lo que se conoce como exoplanetas-.

La iniciativa partió de la Agencia Espacial Europea, y en España se ha puesto en marcha gracias al impulso del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña y el Instituto de Astrofísica de Canarias, según informa el CSIC en un comunicado.

No valdrá, en cualquier caso, cualquier dibujo. Aquellos niños, de entre 8 y 14 años, que quieran participar, deberán hacer una composición en blanco y negro, y que tenga relación con el espacio. Además, los diseños se deben presentar en una plantilla, que se puede descargar en: http://www.cheops.es. En esta web se encuentra toda la información sobre el concurso. El plazo para presentar los trabajos finaliza el 20 de octubre.

“Viajar al espacio es un sueño que tienen muchos niños. Ahora, aquellos a los que además les gusta el dibujo podrán combinar sus dos pasiones y cumplir ese sueño con CHEOPS”, señala Ignasi Ribas, investigador del CSIC en el Instituto de Ciencias del Espacio y coordinador de la iniciativa en España.

La misión ‘CHEOPS’

El nombre de CHEOPS es un homenaje al Antiguo Egipto y una referencia a la pirámide Keops. Hasta el momento se conocen unos 2.000 exoplanetas y con esta misión espacial, perteneciente al programa Cosmic Vision de la Agencia Espacial Europea, se pretende aumentar este número.

El telescopio CHEOPS se dedicará a buscar tránsitos de planetas, es decir, pequeños eclipses, en estrellas brillantes en las que ya se sabe que existe un sistema planetario. Se hará mediante fotometría de muy alta precisión, una técnica con la que se mide el brillo de una estrella cada minuto y se detecta una disminución cuando, en su movimiento orbital, el planeta pasa por delante y oculta parte del disco de la estrella. Dichos datos permitirán determinar con gran precisión el tamaño del planeta y saber si se trata de un mundo de gas, como Neptuno, o de roca, como la Tierra.

Esta misión es la primera de la Agencia Espacial Europea en la categoría de pequeña misión. Existen tres rangos: las grandes, que cuestan miles de millones de euros; las medianas, aquellas que cuestan cientos de millones y, por último, las pequeñas, de menos de 100 millones. CHEOPS fue seleccionada entre 26 propuestas en octubre de 2012 y cuenta con un presupuesto de 50 millones de euros, según informa el CSIC.