Como hormigas hacia Melilla

Imagen con una cámara nocturna en la que se observa una hilera de inmigrantes caminando hacia la valla
Imagen con una cámara nocturna en la que se observa una hilera de inmigrantes caminando hacia la valla

La Guardia Civil, en cooperación con las fuerzas de seguridad marroquíes, ha logrado abortar esta madrugada un intento masivo de asalto a la valla de Melilla protagonizado por un grupo muy numeroso de inmigrantes de alrededor de un millar de subsaharianos, según informa el instituto armado en un comunicado. Los inmigrantes, en fila desde los campamentos del Monte Gurugú (Marruecos) muy próximo a Melilla, iniciaron una marcha hacia la valla fronteriza de esta Ciudad Autónoma en torno a la media noche de ayer martes, por la zona conocida como Arroyo Villa Pilar.

Refrenados y dispersados por las fuerzas marroquíes, que una vez activado el protocolo de cooperación entre España y Marruecos ya se encontraban debidamente alertadas, el grueso de inmigrantes, formando un grupo compacto, se dirigió a la zona del paso fronterizo de Farhana. En torno a las 03:00 horas, el grupo ya había desistido de su empeño y retornado hacia el interior de Marruecos, sin que lograra alcanzar la valla fronteriza de Melilla ni se produjera, por tanto, ningún intento de salto a la misma.

No obstante, el intento frustrado demuestra una vez más la extrema presión migratoria sobre esta ciudad y avala la necesidad de reforzar las medidas anti-intrusión que componen su perímetro fronterizo.

La Guardia Civil, que desplegó todo su dispositivo anti-intrusión reforzado por un grupo de los GRS (Grupo de Reserva y Seguridad de la Benemérita), así como por el helicóptero dotado de infrarrojos, se mantuvo alerta hasta quedar descartado cualquier indicio de nuevo intento de asalto a la valla. Para el Delegado del Gobierno en Melilla, Abdelmalik El Barkani, la realidad de la extrema presión migratoria sobre nuestra ciudad demuestra una vez que no nos enfrentamos a un problema exclusivo de Melilla y su entorno marroquí, ni tampoco de España y Marruecos, sino del conjunto de la Unión Europea, hacia cuyos países pretenden dirigirse la práctica totalidad de los inmigrantes irregulares que actualmente se encuentran acampados en el Monte Gurugú.

Por tal motivo, El Barkani insiste en la necesaria coordinación de las políticas migratorias de la UE, que forzosamente debe implicarse en mayor medida en la defensa de su frontera Sur y en el control de estos flujos migratorios irregulares, víctimas de las mafias que comercian espuriamente con la vida de los seres humanos, hasta llevarlos a situaciones límites y de extremo riesgo para los propios inmigrantes y las fuerzas de seguridad encargadas de custodiar la frontera de Melilla.