Boom de series para fin de curso

Una imagen de «Orange is the New Black»
Una imagen de «Orange is the New Black»

En un mes en el que se prevé que aumentará el consumo de televisión por cortesía del Mundial de Fútbol, los canales de pago no van a dejar huérfanos a los «seriéfilos» y ya tienen preparada una programación alternativa para saciar sus ansias. En total serán 12 estrenos en los que confluyen todos los géneros y los estatus: desde series que no se complican la vida para complacer al espectador hasta las que dan auténticos golpes de autoridad encima de la mesa cada vez que estrenan temporada, y las que deciden, una vez sentenciada su vida catódica morir matando, como «True Blood», que se despide en su séptima temporada.

Entre las que apuntan alto está la segunda temporada de «Orange is the New Black». Canal + Series la emitirá horas después de su estreno en EE UU, el 7 de junio. Netflix ya está calentando el ambiente para recibir la nueva entrega de este drama carcelario de mujeres con pinceladas de comedia haciendo gala de lo que más presume: una visión femenina, interracial homosexual y supuestamente rompedora, ya que sus personajes abarcan todas las opciones sexuales y de género. Para celebrar su regreso, la revista «Time» lleva este mes a su portada a una de sus protagonistas, Laverne Cox, que se ha convertido en la primera transexual en tener tal honor. Los productores arriesgan lo justo y no se apartan de la fórmula que les ha dado el éxito: machismo, prejuicios, homosexualidad y amistad.

En Canal + Series –ese magnífico contenedor de ficción televisiva– hay una cita casi imprescindible el 13 de junio con la quinta temporada de «Archer», una serie de culto por derecho propio ya desde su esencia, puesto que es una producción de animación, un género que, salvo en los tradicionales dibujos animados, apenas tiene hueco en la ficción televisiva para adultos quizá por el peso y el poso que dejan en el espectador «Los Simpson» y «Padre de familia».

Parodia de James Bond

«Archer» es una visión corrosiva del universo de espías idealizado en James Bond para abordar este arquetipo de forma irreverente. Así, el protagonista, Archer, es el típico personaje que te cae bien sólo si le tienes bastante lejos: mujeriego, misógino y amoral, el mundo que le rodea no es bastante mejor que él. Una gamberrada continua que bien podría pertenecer a la Serie B «seriéfila». La publicación «Entertainment Weekly» la calificó de «ingeniosamente lasciva». Este calificativo también encaja como un guante con «True Blood» cuya séptima temporada también estrena Canal + Series, coincidiendo con su estreno en HBO. Esta despedida con aroma de fracaso –la cadena decidió no darle continuidad tras su descenso de audiencia–, todavía goza del crédito de su creador, al que nunca se le agradecerá lo suficiente haber creado «A dos metros bajo tierra». Conserva el marchamo de ser la segunda serie más vista de HBO sólo por detrás de «Juego de Tronos», algo casi inevitable puesto que su combinación de vampirismo, elementos sobrenaturales y romance atrae a buena parte de los espectadores jóvenes. Entre sus admiradores, algo que no se sabe si es bueno o malo para la ficción, están Paris Hilton y Lindsay Lohan, que han pedido por activa y por pasiva, sin demasiado éxito, hacer un cameo en la serie. Una situación parecida vive «Dos hombres y medio», cuya undécima temporada se estrenará el 9 de junio en TNT. Tras la marcha de Charlie Sheen la serie ha ido languideciendo lentamente hasta este año, en el que la CBS ha anunciado su cancelación, eso sí, anunciando un final a su altura.

El 30 de junio está previsto uno de los estrenos más esperados de la temporada: «The Leftovers», una ficción con el sello HBO, aunque su lanzamiento ha sido un pelín accidentado. La cadena tenía previsto su estreno quince días antes coincidiendo con el final de la emisión de la actual temporada de «Juego de Tronos», pero decidieron posponerlo porque había que afinar la ficción ya que no terminaban de encontrarle el tono adecuado. Entre bambalinas está uno de los creadores de «Perdidos», Damond Lindelof, a partir de una novela de Tom Perrotta, escritor que estuvo nominado al Oscar en la categoría de mejor guión adaptado por «Election», y que ha participado en «Juego de Tronos» y «Mad Men». Con estas credenciales, el espectador se va a enfrentar a una serie con un inicio estimulante: el 2% de la población desaparece de la Tierra dejando un legado cuando menos inquietante: ropa en el sitio en el que estaban sus cuerpos, que se han evaporado. Lo que le queda a los protagonistas es encontrar una respuesta. «The Leftovers» está llamado a ser uno de los estrenos del año.

Algunas series también significarán el reencuentro con algunos viejos conocidos de la televisión y del cine. «Daños y perjuicios» significa el placer de deleitarse, una vez más, con Glenn Close en un drama judicial en el que interpreta a un abogada de una pieza; los nostálgicos de «Friends» pueden paliar su perdida al ver a Matt Le Blanc en la «sitcom» «Episodes» y los que aún penen por «Urgencias», con George Clooney más visible que nunca, pueden recuperar a una de sus estrellas, Noah Wyle.