«Grimm»: El cuento no se acaba

Calle 13 emite tres capítulos de las primera temporada de «Grimm»Hora: 13:10
Calle 13 emite tres capítulos de las primera temporada de «Grimm»Hora: 13:10

«Colorín colorado este cuento no se ha acabado». Más bien, todo lo contrario. Y es que después de explotar hasta la extenuación varios filones argumentales, los guionistas de ficción han encontrado una nueva mina de oro en los cuentos, en la viejas historias que se relatan a los niños a modo de entretenimiento, pero también de moraleja.

Sin embargo, lejos de ceñirse a las fábulas originales se le da una interpretación muy personal y se le añade pimienta, lo que, en ocasiones, puede resultar un poco surrealista. A esta última hornada de series fantásticas pertenece «Grimm», una ficción a caballo entre «Buffy Cazavampiros» y «Fringe», con toques de «C.S.I».

«Grimm» resulta algo excentrica en su plateamiento. Y es que el argumento resulta cuanto menos chocante: el detective de homicidios Nick Burkhard (David Giuntoli) descubre que es el descendiente directo de los Grimm –los de los cuentos–, que eran en realidad unos cazadores de seres sobrenaturales. Este parentesco le ha permitido heredar un don: es capaz de reconocer a estas criaturas que amenazan el mundo, que a ojos del común de los mortales tienen una apariencia completamente humana, y que en el argot de estos «atrapamonstruos» se conocen como «wesen». Además, como si de un Sherlock Holmes moderno se tratara, Burkhard cuenta con un ayudante muy especial, que hace las veces de Dr. Watson, y que es, nada más y nada menos, que el Lobo Feroz , que está algo resentido con los Grimm porque mataron a su abuelo después de que éste se comiera un pueblo entero.

Pese a un enfoque que a priori es poco creíble, la serie producida por la NBC es una ficción más que resultona, sobre todo, cuando al inicio de cada episodio un párrafo de una historia de los Hermanos Grimm presenta el caso que se va a abordar posteriormente.

Aunque ya son tres las temporadas que tiene a sus espaldas, esta producción ha pasado un poco de puntillas por la pequeña pantalla, quizá eclipsada por otra «serie de cuento», como «Érase una vez», más luminosa y con un plateamiento más amable que la oscura «Grimm», que no es tan acomodaticia. Mientras la primera se inspira en los personajes de las historias de hadas, la segunda lo hace en los monstruos, que durante generaciones y generaciones tanto han asustado a los niños.