«Juego de Tronos» las prefiere morenas

Osuna ha sido la localidad sevillana elegida para realizar el casting
Osuna ha sido la localidad sevillana elegida para realizar el casting

"Hice de chino en 55 días en Pekín", espetaba "El Gran Wyoming"a Santiago Segura en la película "Muertos de Risa", frase que resume el cambio de España para las grandes producciones, ya que en el castin de "Juego de Tronos", que tiene lugar en Osuna (Sevilla), no se aceptan las mujeres rubias.

"Me han visto y me han dicho directamente: No puedes pasar. Pero voy a echarme un tinte y voy a volver". El testimonio lo da Marta, una joven estudiante de Finanzas de Osuna, que ha sido rechazada en el castin de la quinta temporada de "Juego de Tronos"por el simple hecho de ser rubia.

Y si los españoles podían hacer de chinos en los años 50, hoy para "Juego de Tronos", las españolas no pueden ser ni rubias, ni llevar tatuajes, y los chicos no pasarse con los músculos -abstenerse culturistas-, ni llevar pelo largo.

Esas son, a grandes rasgos, las condiciones físicas que busca la productora HBO para formar un cuerpo de 2.500 extras, que acabarán convertidos en "dornienses", habitantes del único mundo de los libros de George RR Martin que aún no ha aparecido en pantalla, y que presumiblemente tomará vida -y carne- en la sevillana villa de Osuna.

El castin ha comenzado a las 8.00 horas, aunque más de medio millar de personas ha pasado la noche a la intemperie esperando turno para su prueba. Entre ellas, Alegría León, una estudiante de doctorado que ha sido la primera preseleccionada.

Morena, de altura media y rasgos árabes, León es de Camas (Sevilla), llegó ayer a las 20.00 horas a Osuna, y, tras haber pasado la noche a las puertas del polideportivo municipal, ha descubierto que da el pego para ser una "dorniense"y quizá tener su minuto de gloria entre los millares de extras que aparecerán en pantalla.

De entrada, espera que haga menos calor que el que hacía hoy en Osuna, donde la cola para entrar al castin ha sido convenientemente trasladada a la sombra de un muro, para mitigar el sudor de los asistentes, en su mayoría jóvenes del municipio, estudiantes y desempleados, y no precisamente expertos en la materia.

"Yo lo único que sé es que hay dragones. Ni la he visto, ni sé de qué va, ni nada", ironizaba Sergio, electricista en paro de unos 20 años, que decía que se había presentado al castin para pasar el rato con los amigos, y porque el dinero le venía muy bien.

El dinero en cuestión, según indica este joven, no sacará a nadie de pobre. 50 euros netos la jornada, que no incluye desplazamiento, con lo cual, cualquier persona llegada de fuera de Sevilla deberá pagarse el viaje si finalmente es escogida para rodar.

A Sergio le han medido la cabeza -para ver si le entra el casco, se supone-, le han tomado una foto, y le han pedido que rellene un cuestionario con datos personales y de disponibilidad geográfica y laboral.

También solicitaban hoy más personas de raza negra y de etnia gitana, que brillaban por su ausencia en la cola de aspirantes, de los que, finalmente, sólo participarán 1.250 hombres e idéntico número de mujeres, que deberán estar disponibles entre el 10 y el 29 de octubre.

La mayoría desconoce que, para entonces, se enfrentarán a jornadas de trabajo muy largas, en las que deberán pasar por maquillaje, vestuario y peluquería, pero lo cierto es que los ánimos entre los candidatos estaban bastante templados, toda vez que consideran esto más una experiencia que una oportunidad.

El castin continuará mañana, en una nueva jornada que, al igual que hoy, estará supervisada por medio centenar de agentes de Policía Local y Guardia Civil, y ante un hermetismo tal, por parte de la productora, que ha prohibido a los asistentes tomar imágenes con su móvil, a riesgo de ser expulsados de la selección.

Con los medios de comunicación pasa exactamente lo mismo que si las candidatas fueran rubias. No han sido bienvenidos en las instalaciones del polideportivo municipal y se han tenido que conformar con los testimonios de futuros y futuras "dornienses".