Rupert Murdoch tiene un plan para Europa

El magnate quiere dinero para poder comprar Time Warner

El dicho de «sabe más el diablo por viejo que por diablo» se aplica plenamente al magnate mediático, dueño de 21st Century Fox, Rupert Murdoch. Desde el mismo instante en el que Time Warner rechazó su oferta de compra por 80.000 millones de dólares (más de 59,561 millones de euros), su mente ya estaba puesta en su siguiente paso para, tras 50 años en el negocio, dejar un emporio que puedan gestionar sus hijos. Su último movimiento tiene como punto de mira a Europa. La empresa británica de telecomunicaciones y televisión de pago British Sky Broadcasting (BSkyB), de la que Murdoch posee un 39%, anunció hace menos de una semana que compra al magnate el 100% de Sky Italia y un 57,4% de Sky Deutchland, por más de 4.900 millones de libras (más de 6.190 millones de euros). Con esta operación pretende consolidar sus servicios de televisión, telecomunicación y digitales en el continente europeo. Según el comunicado remitido por la compañía, «se creará un grupo multinacional de televisión de pago de talla mundial» que los observadores han llamado «Sky Europe», llegando a 20 millones de clientes. Además en la operación también se incluye el 21% de National Geographic, que será transferida a Murdoch.

Esta compra obedece directamente a una apuesta de Murdoch para fortalecer sus operaciones en Europa –como entrar en el mercado de los partidos de fútbol en directo– y conseguir dinero para hacer una oferta renovada por Time Warner, que podría verse tentada, según los analistas, por una cantidad superior a los 90.000 millones de dólares. La operación todavía está pendiente de la aprobación de los organismos reguladores y los accionistas, pero si se ratifica, Sky será el mayor proveedor de televisión de pago en tres de los cuatro mayores mercados del continente, con acceso potencial a cerca de 100 millones de hogares. Los únicos impedimentos podrían ser de tipo político después del escándalo de las escuchas de «News of The World» (como ya le pasó en 2010 cuando lanzó una oferta pública de adquisición de BSkyB) y que Crispin Odey, el ex yerno de Murdoch, el mayor inversor minoritario de Sky Deutschland ha rechazado la oferta de BSkyB porque considera que se está vendiendo por el valor que tenía hace tres años y ahora es la empresa más potente de Alemania, que a su vez es el mayor mercado europeo.

Por otro lado está Jerry Levin, antiguo presidente de Time Warner, que considera que la fusión de TW y Fox «no tiene sentido, cultural ni creativo y no es bueno ni para el cine ni para la televisión». El directivo incluso se atreve a augurar que la operación fracasará y que la mejor opción de Time Warner es fusionarse con el gigante Google.