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«Todo a cien» para las radios por cubrir los partidos

Un periodista deportivo comenta los prolegómenos de un encuentro de fútbol
Un periodista deportivo comenta los prolegómenos de un encuentro de fútbol

La Audiencia Nacional fija esta cantidad de euros frentea las demandas de la LFP, que pretendía cobrar 708.000.

La Audiencia Nacional ha frenado en seco las aspiraciones de la Liga Nacional de Fútbol Profesional (LFP), que pretendía que los operadores radiofónicos abonasen 708.000 euros por temporada por acceder a los estadios para la retransmisión de los partidos de Primera y Segunda División. La idea de la LFP a las radios proponía el pago de 456.000 por emisora por los 380 partidos de Primera más los de la Copa y 252.000 por los 462 de Segunda. Ayer, la Sala de lo Contencioso-Administrativo estableció que finalmente las emisoras sólo tendrán que pagar 100 euros por encuentro, lo que supondrá unos 80.000 por temporada, una cifra sensiblemente inferior. «Evidentemente la alegría en el sector radiofónico es unánime», manifestó ayer a LA RAZÓN el presidente de Atresmedia Radio, Javier González Ferrari. «Es un precio ajustado; era lo que estábamos barajando», añadió, para después subrayar que lo que pretendía la LFP «era una locura, ya que a esa cantidad se tendrían que haber sumado los costes técnicos por la cobertura de las ruedas de prensa y de la declaraciones de los jugadores en la zona mixta».

En la sentencia, la Sala de lo Contencioso-Administrativo distingue entre retransmisiones televisadas, en las que hay una explotación de imagen, y las radiofónicas, que se limitan a la narración del partido. González Ferrari ha sido muy contundente ante las pretensiones de la LFP: «Se ve que quieren sacar dinero de hasta debajo de las piedras, pero nosotros no somos la piedra adecuada», subrayó. El director de Atresmedia Radio insiste en el enorme error de apreciación de la Liga de Fútbol Profesional, «que no parece que se dé cuenta del enorme servicio que la radio presta al fútbol, ya que dedicamos decenas de horas en nuestra programación semanal informando sobre los partidos, calentando el ambiente para que los aficionados acudan al estadio».

El conflicto entre las emisoras y los clubes de fútbol viene de lejos, concretamente desde 2011, año en el que el sector se opuso frontalmente a las pretensiones de la LFP, que quería que pagasen un canon similar al de las televisiones. Lo siguiente fue la prohibición, al inicio de la temporada 2011/2012, de que las cadenas entrasen en los terrenos de juego. Fueron jornadas en las que se vivieron imágenes surrealistas en las que los profesionales de la información intentaban hacer su trabajo desde las inmediaciones de los recintos deportivos, balcones y bares donde podían ver los partidos en la televisión.

Minuto de silencio

Incluso se denunció esta situación con un minuto de silencio para protestar contra esta medida. Esta situación se enquistó hasta que en abril de 2012 el Gobierno aprobó un decreto-ley por el cual se regulaba el derecho de acudir a los estadios e invitó a que llegasen a un acuerdo, lo que no ocurrió. Inmediatamente, los clubes interpusieron una reclamación contra la resolución de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, que decidió de forma cautelar estimar que el pago más salomónico era que las emisoras abonasen 98 euros frente a los 142 que solicitaba la LFP. Cuatro años después, la Audiencia Nacional ha puesto fin a lo que González Ferrari calificó como «un despropósito que atentaba contra la libertad de información».