¿Y si Sofía Vergara también estuviera sobrevalorada?

La actriz mejor pagada de la televisión sólo sabe interpretarse a sí misma en «Modern Family».

La actriz mejor pagada de la televisión sólo sabe interpretarse a sí misma en «Modern Family».

Tiene un físico poderoso, luce unos escotes de vértigo y posa estupendamente en las alfombras rojas para alegría de los fotógrafos. Además, en las distancias cortas parece una mujer simpática que promete unas veladas y unos despertares en los que abundarán las risas salpicadas con algún brote de genio porque se la ve una mujer de carácter. No estamos hablando de una modelo, que podría serlo, ya que es una referencia para las mujeres latinas, sino de Sofía Vergara, de profesión actriz y estrella de «Modern Family» y cuyas cualidades interpretativas hay que poner en cuarentena.

Dato objetivo: por quinto año consecutivo, en septiembre del año pasado, la revista «Forbes» la consagró como la actriz mejor pagada de la televisión con unas ganancias al año superiores a los 38 millones de euros. El incremento con respecto al año anterior fue del 66 por ciento, gracias sobre todo a sus contratos publicitarios. La intérprete es una marca en sí misma y lo saben bien los anunciantes, que anhelan que sea su imagen. Y ella les corresponde. Así, lo mismo se la puede ver en anuncios de muebles, champús, cafeterías, bares y batas hospitalarias. Eso sí, su sueldo en «Modern Family» no es nada desdeñable: 250.000 euros por capítulo. Si la séptima temporada de la ficción tuvo 22 episodios, el monto total es de 5,5 millones.

Otro asunto es que estas cifras se traduzcan en el aprecio de la crítica especializada. En los premios Emmy y en los Globos de Oro se ha convertido en la eterna nominada. Entre 2010 y 2014 siempre ha sido candidata y ha terminado las galas de vacío y con una sonrisa de circunstancias. El sindicato de actores sí que le ríe las gracias con cinco galardones. También la audiencia, ya que el pasado miércoles ganó el premio a la mejor actriz de comedia en los People Choice Awards, votados por el público, por su interpretación en «Modern Family». Y punto.

El problema de Sofía Vergara no es otro que Sofía Vergara, o dicho de otra forma, sólo sabe interpretarse a sí misma. El personaje de Gloria en la comedia apenas ha evolucionado desde la primera temporada, en 2009. Vale, se ha adaptado a convivir con los hijos y las parejas de su sexagenario esposo, Jay Pritchett, pero sigue siendo la colombiana histriónica, chillona, un punto histérica y algo infantil de los inicios. Su gama de expresiones es limitada: sólo tres, la alegría, la emoción –bastante primaria– y la ira. La presunta madurez que supone que ya tendría que tener su personaje ha pasado de largo. No hay ni un mínimo cambio de registro. ¿A qué engañarnos? Gloria no es un papel exigente desde el punto de vista interpretativo. No es que pretendamos que siga el método Stanislavski, pero sí que asumiese algún riesgo. Con un dramón lacrimógeno de telefilme de sobremesa nos conformaríamos, pero ni eso. Su caso recuerda mucho a Eva Longoria, otra latina que también fue la actriz mejor pagada de televisión por «Mujeres desesperadas» y que no se come un colín desde hace tiempo.

En los People Choice Awards afirmó que «nunca pensé, en un millón de años, que con este acento ridículo iba a poder ser parte de algo tan exitoso». Pues eso...