Condenan a un policía a 17 años por abusar de sus hijastras menores de edad

La Audiencia de Pontevedra ha condenado a 17 años de prisión a un agente de la Policía Local en activo por delitos de abusos sexuales continuados sobre sus dos hijastras cuando eran menores de edad. En la sentencia, el tribunal de la sección cuarta de la audiencia pontevedresa le impone al agente dos penas de ocho años y medio de prisión por los abusos a cada una de las niñas, que en el momento de los hechos tenían nueve y seis años.

Además, decreta una orden de alejamiento por la cual no podrá acercarse a ninguna de las niñas durante un periodo de cinco años. La Fiscalía solicitaba inicialmente una condena de 25 años de prisión para este pontevedrés, ya que se le imputaban también otros dos delitos. El ministerio fiscal lo consideraba autor de un delito continuado de abuso sexual sobre su hija biológica y otro de maltrato contra su pareja, madre de las tres niñas, entre 2003 y 2013. De ambos ha resultado absuelto por el tribunal.

El juicio se celebró a puerta cerrada para preservar la identidad de las menores. El escrito de la acusación describe que a principios de 2004 el acusado -que llevaba cerca de un año de relación con la madre de las niñas- comenzó a realizar tocamientos íntimos y diferentes actos de carácter sexual a la mayor de ellas, que tenía nueve años, y que se producían cuando el hombre se quedaba solo en casa con ella.

Estos episodios se repitieron hasta diciembre de 2005, fecha en la que se interrumpió temporalmente la convivencia de la pareja, que retomó la relación unos tres meses después. Pasado un tiempo, el acusado reanudó su anterior conducta, con continuos tocamientos a la niña, intentando besarla e importunándola con preguntas de marcado carácter sexual. Este hábito continuó hasta marzo de 2008, cuando la menor tenía trece años, según se recoge en el escrito.

La sentencia, al igual que este primer caso, considera probados los hechos en relación a la otra niña, tres años menor que su hermana, que habría sufrido este abuso sexual durante cerca de un año, desde el verano de 2004 hasta las navidades de 2005 "prácticamente todos los días", hasta que fue sorprendido por la hermana mayor. Ambas presentan, según el fiscal, un "importante"daño psicológico y un "fuerte"sufrimiento emocional y reciben ayuda profesional desde entonces.

Contra esta sentencia, que incluye indemnizaciones económicas a las víctimas, cabe recurso ante el Tribunal Supremo.