Consejos para saber qué hacer si se está apurado y se necesita dinero

La OCu ha elaborado una guía de consejos para las personas que tengan problemas para llegar a fin de mes o tengan que pagar imprevistos y no dispongan del dinero necesario

Un pago inoportuno, un gasto imprevisto... o simplemente la carestía de la vida. Los ingresos no dan más de si y no salen las cuentas. ¿Necesitas dinero? La OCU ha elaborado una guía con las posibles opciones para conseguir dinero rápido, aunque no siempre presulte barato.

En primer lugar, la organización de consumidores propone recurrir a la gente cercana, amigos y familiares. Según una encuesta de OCU, es una opción a la que recurre la mayoría: el 46% pide dinero prestado a amigos y familiares cuando se ve en apuros. Es la mejor solución, la más segura y la más económica... pero no siempre es posible.

Si esta posibilidad queda descartada, siempre se puede pedir a la empresa un anticipo o préstamo. Si se tiene trabajo y una nómina, las empresas tienen la obligación legal de entregar al empleado que se lo pida la parte del salario correspondiente a los días que lleva trabajados del mes (aunque aún no haya terminado) y la parte proporcional de la paga extraordinaria. Así, lo único que hay que hacer es acudir al departamento de personal de la empresa y solicitar un anticipo de la nómina o de la extra.

Algunas compañías conceden anticipos mayores, sin coste alguno para el empleado. Y otras llegan a facilitar incluso préstamos más ventajosos que los de los bancos.

Otro dato que refleja la encuesta es que son muchos (casi la mitad de los encuestado) quienes tiran de la cuenta y la deja en números rojos. Esta es una medida cara, pues los bancos cobran comisiones por reclamación de posiciones deudoras. Hay que tener en cuenta que los intereses de descubierto en cuenta corriente no pueden superar en 2,5 veces el interés legal del dinero.

Muchos bancos cargan en concepto de reclamación de posiciones deudoras unos 30 euros, sin haber hecho ninguna gestión para recuperar la deuda (esto, según el Banco de España, es una mala práctica).

Utilizar la tarjeta de crédito es una forma de aplazar un pago. El 38% de los encuestados recurre a esta opción. Además de posponer el pago hasta el mes siguiente, la tarjeta de crédito ofrece la posibilidad de fraccionar el pago en varios plazos (aunque supone el cobro de intereses elevados, que pueden superar el 20%, y reduce el saldo disponible de la tarjeta). Sacar dinero a crédito en cajeros o traspasarlo a la cuenta también resulta caro, ya que implica el pago de comisiones que llegan hasta el 5% de la cantidad solicitada. Además, tiene el problema de que esta opción tiene un límite que suele estar entre los 600 y los 3.000 euros mensuales.

La OCU indica que la opción de recurrir a las tarjetas específicas de pago aplazado no suelen ser interesantes, ya que inducen a estar permanentemente endeudados. Además, los intereses son elevados.

Un paso más allá es la solicitud de un préstamo personal pero para ello se debe disponer de una nómina. Si la cantidad no es muy grande, hay que prestar atención a las comisiones y gastos aplicables, recomienda la OCU.

Otra opción es recurrir a las empresas de préstamos de dinero rápido, entidades que se dedican exclusivamente a este servicio y que no suelen pedir demasiados requisitos. Eso sí, los intereses son elevados, superiores al 17%

Los microcréditos son la opción más cara. Permiten disponer de pequeñas cantidades, que se devuelven en poco tiempo, pero cuyos intereses pueden superar el 1.000% TAE, indica la organización.

Las plataformas de préstamo entre particulares online ponen en contacto a gente con dinero con otra que lo necesita, pero son más caras que un préstamo bancario y el interés supera el 20%.

Según la OCU, la peor alternativa es empeñar el coche. La idea es que se empeña el coche pero se sigue usando. en realidad, se firma un contrato de compraventa con opción a recompra por un importe inferior al que tiene el vehículo y además hay que pagar un alquiler mensual.