Cuando el primer móvil llega muy pronto

Cuatro de cada diez padres reconoce que las pantallas suponen conflictos con sus hijos.

Cuatro de cada diez padres reconoce que las pantallas suponen conflictos con sus hijos.

La relación de las familias con la tecnología es paradójica. Mientras cuatro de cada diez padres consideran que las pantallas suponen una fuente habitual de conflictos con sus hijos, el 66% reconoce que las pantallas están teniendo un papel favorable en la gestión de la actividad familiar, según el «Impacto de las pantallas en la vida familiar», presentado ayer por Empantallados y GAD3. El informe, que cuenta con el apoyo de «Por un uso Love de la Tecnología» de Orange, recoge que el ciberacoso y la relación con los desconocidos son los principales riesgos a los que se enfrentan sus hijos en el entorno digital. Le siguen de cerca el acceso a contenidos inadecuados, la pérdida de tiempo y la sobre- exposición de su imagen. Ahora bien, como explica Charo Sábado, de la Universidad de Navarra, «aunque el contacto de un desconocido sea el principal problema según opinan los padres, lo cierto es que es mucho más probable que nuestros hijos estén sobreexponiendo su identidad». «Otra preocupación –prosigue– es la pérdida de tiempo... Hay que ver no sólo el uso, sino el contexto; es decir, qué hacen en ese tiempo».

Respecto a medidas de protección, sólo cuatro de cada diez padres usa controles parentales, dado que la mayoría –el 74%– apuesta por implementar normas de uso en el hogar.

En cuanto a la edad, la mayoría de familias considera que los 10 años es una buena edad para entregar la primera tableta a sus hijos y a los 13 el móvil. Pero cuando fueron preguntados por su experiencia personal, el 39% de padres consideró que el primer móvil llegó demasiado pronto. Los principales motivos son los problemas que ocasiona decir a los hijos que dejen de estar conectados. Sin embargo, uno de cada tres progenitores reconoce hacer un uso excesivo de la tecnología. Y ése es el problema: «Los primeros que tenemos que dar ejemplo somos nosotros», afirma Narciso Vichavila, de GAD3. Y, sobre todo, «hay que sustituir la palabra control digital por acompañamiento», añade Pía García Simón, de Empantallados. Opinión que comparte Gustavo Entrala, experto en Innovación y Branding: «Me preocupa la resaca digital, que los padres actúen de un modo sobreproteccionista, cortando las redes... porque no es nuestro futuro es el de nuestros hijos y, si tienes un superhéroe –digital– en casa, lo que hay que hacer es cultivar sus poderes».