Cuidados paliativos, el alivio de enfermedades avanzadas

El programa de La Caixa busca abordar las necesidades emocionales, sociales y espirituales de estos pacientes

El Consejo de Europa ha advertido a los Estados miembros que deben garantizar el acceso a los cuidados paliativos
El Consejo de Europa ha advertido a los Estados miembros que deben garantizar el acceso a los cuidados paliativos

El programa de La Caixa busca abordar las necesidades emocionales, sociales y espirituales de estos pacientes

El Programa de Atención a Personas con Enfermedades Avanzadas de Obra Social La Caixa ha sido valorado por el Consejo de Europa como un servicio ejemplar en el plano psicológico, espiritual y emocional. El organismo europeo sostiene que los estados «deben reconocer los cuidados paliativos como un derecho humano e integrarlos plenamente en su sistema de atención de salud». Sin embargo, en algunos países, no está garantizado el acceso.

El informe especifica que «se deben eliminar todos los obstáculos que restringen el acceso a los medicamentos para aliviar el dolor y garantizar una capacitación adecuada en este ámbito para los profesionales de la salud». Pese a denunciar esa falta de garantías de acceso a paliativos, el documento reconoce la buena praxis de Hungría, Francia, Bélgica y España. En este sentido, recuerda que fueron pioneros a la hora de legislar, ya que en ellos se reconocen los cuidados paliativos como derecho humano.

En el caso de España, el informe apunta que «este apoyo se ofrece a través de diferentes mecanismos, incluida una colaboración público-privada mediante la cual La Caixa, junto con el Ministerio de Sanidad, financia e implementa el programa para la atención integral de pacientes con enfermedades crónicas avanzadas y sus familias». Además, explica que se busca «abordar las necesidades emocionales, sociales y espirituales de pacientes con enfermedades avanzadas».

Esta iniciativa se da en 128 hospitales y 133 unidades de soporte domiciliario a través de 42 equipos de atención psicosocial. El objetivo es complementar el modelo mediante una atención integral que aborde también otros aspectos: apoyo social, emocional y espiritual –al paciente y a sus familiares–, atención al duelo, apoyo a profesionales y acompañamiento por parte de voluntarios.

La eficacia de este programa, que desde sus inicios en 2009 ha atendido a 145.000 pacientes y a más de 200.000 familiares, está contrastada. Tal y como indica la primera evaluación científica a la que se ha expuesto, alivia en un 90% los síntomas provocados por la enfermedad, los cuales perjudican el estado anímico y psicológico de los pacientes. Además, el 92% de sus beneficiarios califica de excelente o muy buena la atención recibida y en torno al 90% dice que ha podido resolver temas difíciles, tales como la comunicación y relación con la familia, gracias a este apoyo.