Europa

De «pasotas» a activistas

En 5 años aumentará el número de jóvenes interesados en la política, pero fuera de los grandes partidos

A los jóvenes les interesa la política... a su manera. De aquí a cinco años no hablarán ni de izquierdas ni de derechas, sino que distinguirán entre «vieja política» y «nueva política». Esta «nueva política» consistirá en formas de participación diferentes. No hablarán de «partidos», sino de «movimientos», «plataformas» o «candidaturas asamblearias». Esta es la predicción que recoge el estudio «La sombra de la crisis. La sociedad española en el horizonte 2018» elaborado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud y promovido por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD). El trabajo ha contado con la opinión de 11 expertos en Ciencias Sociales con el objetivo de conocer el impacto de la crisis, así como el futuro escenario de las relaciones generacionales.

Los responsables del estudio han realizado estas predicciones basándose en la premisa de que la crisis se extenderá al menos cinco años más. Como explicaba ayer la FAD, la situación provocará una «débil presencia de los jóvenes españoles en los canales políticos institucionales, derivada asimismo de su «alta desafección hacia los partidos y los sindicatos en particular». «Está desapareciendo en los jóvenes una actitud global que podríamos definir como ''pasota'' para convertirse en activistas comprometidos. Pero buscarán nuevas fórmulas que no sean los partidos: movimientos, plataformas, grupos de presión...», explicó Eusebio Megías, director técnico de la FAD. De esta forma, el estudio prevé que movimientos como el 15-M vayan a más y supongan su nuevo canal de participación política. Mientras, en lo que respecta a los partidos, los jóvenes de 2018 serán «más escépticos y desconfiados», fluctuando entre «la abstención, el voto utópico expresivo y el voto de castigo». Con todo, esta movilización «no supondrá ni un estallido ni una ruptura social», sino más bien un cambio de modelo.

¿Y qué pasará con los más mayores? Según el análisis, habrá una generación intermedia, «más estratégica y volátil», con un voto de «tipo económico» que «cambiará según la coyuntura del país». Mientras, las personas de edad más avanzada «mantendrán su apoyo a los principales partidos, asegurándoles una base electoral sólida». Así, sus intereses tendrán un peso político mayor «porque representarán alrededor del 26% del censo electoral».

Los resultados del informe contrastan con algunas de las últimas encuestas realizadas a los jóvenes españoles. Es el caso del estudio realizado en 2012 por el Instituto de la Juventud (Injuve). Cuatro de cada diez jóvenes aseguraban que la política les despertaba desconfianza, mientras que el 16% afirmaba que le «aburría». Además, el 68% decía que le interesaba «poco o nada». Mientras, la investigación que realizó en 2010 la Fundación SM revelaba que un 81% «no pertenece absolutamente a ningún tipo de asociación u organización». ¿Estamos pues, ante una tendencia reciente?

Según Paul-Marí Klose, sociólogo de la Universidad de Zaragoza, y uno de los expertos consultados, «el interés de los jóvenes por la política no ha bajado, pero sí el interés por los partidos políticos». Así se está viendo en «formas de participación no convencional», como la participación en manifestaciones y concentraciones, sobre todo «en el ámbito universitario». Con todo, el sociólogo no descarta que estemos ante movimientos coyunturales. «Todo podría expresarse en una simple de-safección», asegura, con «movimientos espasmódicos que brotan, pero que no acaban de llevar a nada». Sin olvidar el peso que tienen las dificultades que atraviesan para «establecerse profesionalmente, arraigarse y formar una familia. Es una vida que no esperaban».

Klose señala el surgimiento de partidos «no convencionales» en Europa. Un amplio espectro en el que caben desde el Movimiento 5 estrellas, fundado por el italiano Beppe Grillo, hasta Amanecer Dorado, el grupo de extrema derecha que ha acabado haciéndose un hueco en el parlamento griego. No en vano, el estudio alerta de que pueden surgir «derivas populistas o de antipolítica».

¿Qué opinan desde los partidos mayoritarios? Eduardo Carazo, presidente de Nuevas Generaciones del PP en Castilla y León, señala que este año se han ampliado en mil los afiliados. Sin embargo, «no debemos cerrar los ojos a que hay una buena parte de la población que no está contenta». Así, cree que esta «crisis de democracia hay que solucionarla con más democracia: estructura más participativa, más transparencia, etc». Y es que cree que los partidos «deben abrir sus estructuras políticas». Con todo, considera que la actual desafección «está muy vinculada a la situación económica. Cuando las cosas mejores esos niveles de desconfianza descenderán. Los jóvenes tienen que volver a ilusionarse por la política. Por ello, debemos ser ejemplares».