Detenido un presunto traficante de inmigrantes en Melilla

La Guardia Civil asegura que la organización que está introduciendo a inmigrantes está cobrando 3.000 euros a cada uno de ellos.

La Guardia Civil ha interceptado en Melilla un vehículo de las mafias que trafican con seres humanos, tras acceder a la ciudad y apear a un inmigrante en las inmediaciones de la Base Militar Alfonso XIII, emprender la fuga e introducirse en el Parque Forestal Juan Carlos I, donde fue detenido por dos policías locales fuera de servicio. Según ha informado este martes un portavoz de la Comandancia, la actuación se ha desarrollado después de que una Patrulla se Seguridad Ciudadana del Instituto Armado se apercibiera en las inmediaciones de la Base Militar Alfonso XIII de la presencia en actitud sospechosa de un vehículo con matrícula marroquí estacionado en las inmediaciones de la indicada instalación militar.

Al acercarse, los agentes actuantes observaron al conductor del vehículo al volante y a otra persona, de pie, que sujetaba la puerta trasera y cómo una persona de origen subsahariano salía de su interior y emprendía veloz carrera. La acción conllevó el inicio de una persecución del vehículo, que en la fuga se introdujo en el Parque Forestal Juan Carlos I, "con el consiguiente riesgo para los viandantes", ha indicado el portavoz, momento en el que sus ocupantes, conductor y copiloto, lo abandonaron emprendiendo la huida en direcciones distintas.

Sin embargo y "gracias a la decisiva y eficaz intervención de dos policías locales que se encontraban allí con sus familias, por separado y libres de servicio", que observaron los hechos y la persecución habida, se incorporaron a la misma y consiguieron entre ambos interceptar y detener al ocupante del vehículo, haciendo entrega del mismo a la Guardia Civil.

Posteriormente, gracias igualmente a la aportación de datos e información por parte del Servicio de Seguridad de la Base Militar, el dispositivo policial desplegado localizó en las proximidades al inmigrante que habían introducido en la ciudad de forma oculta, tratándose de un varón de unos 20 años de edad, que dice proceder de Mauritania. El vehículo utilizado por las mafias en esta ocasión es un turismo pequeño, marca Hyundai, marca Atos, de matrícula marroquí, el cual puede haber sido utilizado con anterioridad para introducir a otros inmigrantes y el doble fondo construido, muy bien fabricado, está ubicado bajo el asiento trasero, "tras quitar el depósito de combustible y articular otro sistema de alimentación del vehículo".

El portavoz de la Guardia Civil ha explicado que el modus operandi era el acceso a la ciudad, bajo la apariencia de personas que accedían a la ciudad para asistir a algún acto social, "siendo esta la apariencia tanto del vehículo como de su contenido en la inspección visual de su interior y maletero".

La investigación realizada en concreto respecto de este vehículo y a la organización a la que pertenece, asentada en Marruecos, se le atribuye que está cobrando a cada inmigrante que logran introducir por este procedimiento en la ciudad "la suma de 3.000 euros, cantidad que en los últimos tiempos se ha incrementado respecto de situaciones anteriores". El ocupante del vehículo detenido, de nacionalidad marroquí, es un varón, de 22 años de edad, con residencia en la vecina localidad de Farhana (Marruecos), que ha pasado a disposición judicial como supuesto autor de un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, conocido en el argo como "tráfico de inmigrantes".