Dificultades de tráfico en 1.400 kilómetros de carreteras

Las nevadas caídas en las últimas horas condicionaron en la mañana de este lunes la circulación de vehículos en unos 1.400 kilómetros de carreteras españolas, sobre todo en zonas montañosas de la mitad norte peninsular, en tanto que 11 puertos de montaña permanecían cerrados al tráfico y en otros tantos no podían circular camiones y autobuses y los coches podían hacerlo obligatoriamente con cadenas. El impacto del temporal fue escaso en los trenes y nulo en los aeropuertos. De los kilómetros afectados por la nieve, unos 548,8 correspondían a vías de la Red de Carreteras del Estado, según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT) recogidos por Servimedia a las 12.00 horas.

A todos ellos, hay que sumar 491 kilómetros afectados por la niebla (24 de ellos, de carreteras nacionales), heladas, lluvias, hielo, vientos y ventiscas. La DGT activó el nivel negro (cerrado al tráfico) en 173 kilómetros, el nivel rojo (circulación difícil) en 589 kilómetros, el nivel amarillo (circulación irregular) en 201,2 kilómetros y el nivel verde (circulación condicionada) en 932,8 kilómetros de carreteras.

Ávila era la provincia con más carreteras bajo los efectos de las inclemencias meteorológicas (14), seguida de León (8); Burgos, Cádiz y Cuenca (7); Cáceres, Cantabria y Granada (5), Barcelona y Lugo (4), y Castellón, Soria y Toledo (3). Cerca de una veintena de carreteras nacionales estaban afectados por el mal tiempo, con nivel rojo en la N-625 a la altura de Oseja de Sajambre (León) y nivel amarillo en la A-2 en Vilagrassa (Barcelona) y la N-232 en Incinillas (Burgos).

El resto de las carreteras estatales estaban en nivel verde, repartidas en Burgos (N-120 en Villafranca Montes de Oca, N-234 en Sarracín, N-527 en Ubierna, N-623 en Ubierna y N-629 en Villalazara), León (A-6 en Vega de Valcarce, AP-66 en Canales-La Magdalena, N-621 en Boca de Húergano y N-630 en Arbas del Puerto), Lugo (A-6 en O Cereixal, N-VI en Campo de Arbore y N-547 en Montecalvo), Ávila (N-110 en Villatoro y N-502 en Mengamuñoz), Castellón (N-232 en Morella), Málaga (A-7 en Benalmádena), Murcia (A-30 en la capital), Teruel (N-232 en Alcañiz) y Toledo (A-56 en Santa Cruz de la Zarza).

Puertos de montaña

Por otro lado, cabe destacar que un total de 11 puertos de montaña estaban cerrados al tráfico, concretamente Connio (carretera (AS-348), San Isidro (AS-253), La Marta (ALL-5) y Tarna (AS-117), en Asturias; La Sía (CA-665), Lunada (CA-643) y Palombera (CA-280), en Cantabria; Monteviejo (LE-233) y El Pando (LE-234), en León; La Hiruela (M-137), en Madrid, y Peña de Francia (SA-203), en Salamanca.

Además, otros 11 altos de montaña tenían nivel rojo (uso obligatorio de cadenas para los coches): Alto Campoo (CA-183), Alto el Bardal (CA-284), La Matanela (CA-633), Piedrasluengas (CA-184) y Estacas de Trueba (CA-631), en Cantabria; Tarna (CL-635), Aralla (LE-473) y Foncebadón (LE-142), en León; El Palo (AS-14) y Pozo de las Mujeres Muertas (AS-29), en Asturias; y Riopar (AB-516), en Albacete.

Trenes y aeropuertos

Por su parte, el impacto en la red ferroviaria ha sido escaso, según explicó a Servimedia un portavoz del centro de control de Adif, mientras que en los aeropuertos ha sido nulo, ya que todos operan con normalidad, según Aena. En concreto, dentro de la red ferroviaria de alta velocidad, se ha limitado la velocidad de los trenes AVE en un tramo del corredor entre Madrid y Barcelona, aunque sin afectar a la operativa, puesto que los convoyes pueden recuperar el tiempo perdido en otros tramos. Por otro lado, la línea C3 de Cercanías de Bilbao opera con 15 minutos de retraso medio como consecuencia de las inundaciones producidas en Llodio (Alava).