¿Dónde está Manuela?

Han pasado casi dos meses desde que Manuela Chavero desapareciera en Monasterio (Badajoz). El caso de Diana podría revitalizar su búsqueda

Han pasado casi dos meses desde que Manuela Chavero desapareciera en Monasterio (Badajoz). El caso de Diana podría revitalizar su búsqueda

Una desaparición misteriosa que apenas ha dejado pistas. Un pueblo consternado. Batidas de vecinos que arriman el hombro. El drama que estos últimos días padece la localidad de A Pobra da Caramiñal lo lleva sufriendo desde hace casi dos meses el municipio pacense de Monasterio. Y más concretamente, la familia de Manuela Chavero. Han transcurrido 56 días desde que Manuela, de 42 años, desapareció durante la madrugada del 6 de julio cuando se encontraba en su domicilio. La televisión estaba encendida. Su coche, aparcado. Aquella noche había salido con una amiga, pero en torno a las 23:00 horas ya estaba en casa. Sobre las 2:00, habló con un amigo por teléfono. En muy pocas fechas, tenía un juicio con su ex marido por un tema de gananciales. Todas estas líneas ya han sido investigadas. Pero, a día de hoy, sigue sin haber pistas. Se cree que pudo abandonar su hogar entre las 2:30 y las 4:00. Ningún vecino vio nada.

La familia sigue aferrada a la esperanza de dar con ella. Su hermana, Emilia, cree que alguien, obsesionada con ella, puede haberla retenido contra su voluntad. Y es que la familia descarta el robo: las cerraduras de la casa no estaban forzadas. Y también que la propia Manuela haya decidido poner tierra de por medio. Entre otras cosas porque adora a sus hijas, de 6 y 14 años, que durante aquel triste fin de semana se encontraban con su padre. «Creemos que la persona que lo haya hecho sabía muy bien lo que hacía. Manuela desapareció un domingo, un día en el que la zona en la que vive está completamente desierta», afirma a LA RAZÓN José Moreno, marido de Emilia y cuñado de la desaparecida.

Pero, a más corto plazo, el deseo de sus familiares es que la búsqueda de no se enfríe. «Ése es nuestro miedo. La Guardia Civil se ha portado muy bien con nosotros. Esta misma mañana, la Policía Judicial se ha puesto en contacto conmigo. Las personas que están a cargo del caso han puesto todo su empeño», dice Moreno. Sin embargo, lo que desean es que «se pongan los medios suficientes, que se trabaje al cien por cien en la búsqueda». Por eso, han solicitado la intervención de la Unidad Central Operativa (UCO) el órgano central de la Policía Judicial de la Guardia Civil, que también está participando en la investigación de Diana Quer. Precisamente, la desaparición de Diana podría hacer que se revitalice el interés por el caso de Manuela. Este mismo viernes, sus familiares participarán en un programa de televisión en el que relatarán su caso. «Sabemos que en redes sociales, tras la noticia de Diana, ha habido mucha presión para que en los medios se hable también de la desaparición de Manuela. Se preguntaban por qué estaba saliendo tan poco. También es cierto que su caso es más reciente, se están anunciando novedades...Nosotros no declinamos hablar con nadie», dice Moreno, que espera poder contactar con Juan Carlos Quer, padre de Diana, para transmitirle ánimos.

Mide en torno a 1,60, es delgada y tiene el pelo largo, rizado, de color castaño con mechas oscuras. Se cree que podía llevar ropa cómoda, tipo pijama, un pantalón corto y una camiseta de estar por casa. Esta es la descripción facilitada por la familia, que recuerda que cualquier información que se tenga al respecto de Manuela puede comunicarse a la Guardia Civil de Monasterio en el teléfono 924 516 013. Precisamente, ahora esperan autorización por parte del Instituto Armado para poder contar también con la ayuda de la Fundación Europea QSD Global, presidida por el periodista Paco Lobatón, y que presta ayuda a los familiares de personas desaparecidas. «Desaparecen más de 30 personas al día. Y lo estamos viviendo como si fuera lo más normal del mundo», se lamenta Moreno.