Tarragona

El accidente de Tarragona podría acabar sólo en multa

El conductor al que se le imputan 13 homicidios imprudentes podría eludir el juicio si el juez califica «la distracción» al volante de imprudencia leve

Los restos mortales de Serena Saracino, a su llegada a Turín, en la madrugada de ayer
Los restos mortales de Serena Saracino, a su llegada a Turín, en la madrugada de ayerlarazon

El conductor al que se le imputan 13 homicidios imprudentes podría eludir el juicio si el juez califica «la distracción» al volante de imprudencia leve.

El conductor al que los Mossos d’Esquadra imputan 13 homicidios imprudentes por el accidente de autobús ocurrido el domingo a la altura de Freginals (Tarragona) podría eludir el juicio y una posible pena de cárcel si el juez califica la «distracción» que supuestamente tuvo –según las investigaciones de los Mossos–, de «imprudencia leve». «La reforma del Código Penal prevé para estos casos la retirada del carné de conducir y una multa. Lo ocurrido se queda en una mera sanción administrativa y excluye la posibilidad de juicio, independientemente de que haya habido muertos y heridos», explica José Pérez Tirado, abogado y asesor jurídico de la asociación de víctimas Stop Accidentes.

En el peor de los casos, en que la causa del accidente fuera considerada una imprudencia «menos grave» o «grave», la condena máxima de cárcel por las 13 muertes y los 23 heridos sería de cuatro años. «En nuestro país cuesta lo mismo matar a uno que a 13. Tenemos un sistema legal generoso», puntualiza el letrado.

Sin embargo, no está determinado qué conductas al volante deben considerarse imprudencias leves, menos graves o graves. Queda en manos del juez esa decisión. De hecho, el Fiscal de Seguridad Vial, Bartolomé Vargas, tiene previsto enviar a los fiscales una circular con recomendaciones sobre cómo aplicar las novedades que incorpora el Código Penal en este sentido.

Aplicación

Los jueces ya han empezado a aplicar la nueva normativa en accidentes de tráfico de tal manera que en un accidente ocurrido en el puente de la Almudena en León el 9 de noviembre de 2009, en el que hubo cuatro muertos y 30 lesionados, ha sido calificado recientemente como una «imprudencia leve» por el juez. Eso significa que no ha habido juicio y el conductor pagará sólo una multa. Lo mismo ocurrió al camionero que arrolló en 2013 a un ciclista de 37 años en la A-42. Eludió el juicio. Su viuda reclama ahora en la plataforma Change.org una reforma del Código Penal.

El conductor del autobús de Tarragona, con 31 años de experiencia y un expediente ejemplar, sin ningún accidente en toda su trayectoria profesional, podría verse en una situación similar. Reconoció ante los servicios de emergencia que acudieron a auxiliarle en un primer momento, que se había dormido al volante, pero tras consultar con su abogado, se acogió a su derecho a no declarar ante los Mossos y ha sido imposible su compareencia ante el juez por la gravedad de su estado de salud.

Los Mossos ven como principal hipótesis del accidente de Freginals la distracción del conductor. Mantienen que podría haberse dormido o bien haberse distraído con el teléfono móvil al recibir algún mensaje de texto que quiso atender mientras conducía. Es por esto por lo que han pedido información sobre el teléfono móvil para comprobar si lo utilizó antes de dar el volantazo, como hacen en la mayoría de casos de accidentes parecidos, dijo ayer el comisario de Movilidad de los Mossos, Miquel Esquius.

No obstante, y pese a que la investigación se centra especialmente en un error humano, los Mossos mantienen todas las líneas abiertas, según Esquius, por lo que también analizan si pudo haber algún fallo mecánico, si se manipuló el tacógrafo o si el conductor estaba demasiado cansado, informa Efe.

Asimismo, Esquius confirmó que ninguna de las 13 estudiantes fallecidas llevaba el cinturón de seguridad puesto, mientras que algunos de los supervivientes sí que lo llevaban, pero no todos, tal y como adelantó LA RAZÓN. Además, hay algunos casos en los que no se puede comprobar, más allá de la declaración de los afectados, porque bajaron por su propio pie del vehículo accidentado.

El conductor sufrió la noche del lunes un choque séptico y, desde entonces su estado es crítico. Además de él, un total de 18 pasajeros siguen hospitalizados, cuatro de ellos en estado grave y 14 con heridas de diversa consideración.