El autobús sufrió otro accidente en Castellón en 2010

El autobús de la empresa J. Ruiz de Calasparra accidentado la medianoche del sábado en Cieza al salirse de la vía y caer por un terraplén por un supuesto fallo en los frenos, según afirmó en su momento el conductor, sufrió otro accidente en mayo de 2010 en Castellón.

El propietario de esta empresa, dedicada al transporte de viajeros desde los años 70 y que posee una flota de tres autobuses, ha dicho a Efe que el vehículo accidentado el sábado, en el que murieron 14 personas, sufrió otro siniestro en Castellón, aunque ha eludido dar detalles acerca de lo ocurrido entonces y de las posibles similitudes con éste.

La noche del sábado, en una conversación telefónica con Efe a la hora escasa de producirse el accidente, José Ruiz contó que el conductor era un hombre muy experimentado, que el autobús había pasado unas horas antes la ITV y que jamás habían sufrido un accidente de tal envergadura.

Este empresario, que está sobrepasado por lo ocurrido y se queja de la atención que ha despertado el autobús entre los medios de comunicación, ha confirmado el rumor que desde ayer circula en las redes sociales sobre este vehículo y los dos accidentes que ha sufrido en los últimos cuatro años, con vuelco y con un posible fallo mecánico detrás.

No obstante, no ha querido dar más información de lo ocurrido y ha dicho sentirse muy mal con todo lo que está pasando.

El accidente de mayo de 2010 ocurrió cuando regresaban a casa los juveniles del equipo de fútbol sala de Calasparra de disputar un partido en Castellón.

Según informó en su momento el servicio de emergencias valenciano, quince menores resultaron heridos leves en ese vuelco del autobús, que ocurrió en la N-340 a la altura de Castellón.

A consecuencia de ese accidente, el vehículo, con matrícula 2672BKZ y de color grisáceo entonces, aunque ahora granate, sufrió daños en la luna delantera y en la chapa, que fueron reparados antes de su puesta en circulación de nuevo.

Hoy, la jueza de instrucción número 4 de Cieza, que ha asumido las diligencias del caso, ha ordenado la retirada y precinto de este vehículo para su posterior peritación a los efectos de determinar si existió algún fallo mecánico en él.

Fuentes de la investigación afirman que, por ahora, la causa más probable de este accidente, en el que está imputado el conductor por homicidio imprudente, es el exceso de velocidad.