Descartan que haya peligro medioambiental por el vertido del ferry en Las Palmas

Prevén que la mancha desaparezca en un tiempo de 15 y 20 horas gracias a que se trata de un metal ligero, lo que permite su evaporación

La rotura de las tuberías de abastecimiento de combustible a buques que se produjo anoche en el puerto de Las Palmas
La rotura de las tuberías de abastecimiento de combustible a buques que se produjo anoche en el puerto de Las Palmas

Prevén que la mancha desaparezca en un tiempo de 15 y 20 horas gracias a que se trata de un metal ligero, lo que permite su evaporación.

Las autoridades regionales de Canarias, en rueda de prensa conjunta con la delegada del Gobierno en las Islas, han informado del accidente ocurrido durante la madrugada del sábado, que dejaba 13 personas con crisis de ansiedad y una persona con una clavícula fisurada tras una caída.

Señalaron que un fallo técnico dejaba sin energía al buque, que perdió el control de mandos y, como pudo, intentó estabilizar el barco que se impactó de forma frontal con el muelle de La Esfinge minutos después de haber salido del puerto.

El choque provocó la rotura de cinco tuberías de distribución de combustible del muelle, que se pudieron reparar de inmediato, excepto una de ellas, de la que se vertió 60 mil litros de gasoil al mar. A mediodía del sábado ya solo quedaba la mitad.

Afortunadamente se trata de un metal ligero de apenas un milímetro de grosor, que se queda en la superficie, a diferencia del petróleo.

El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, destacó que el protocolo de emergencia de todas las autoridades funcionó a la perfección. “Gracias a la coordinación de todos los ámbitos se han evitado desgracias personales, ya que la mayoría de los atendidos han sido por crisis de ansiedad”.

Por su parte, Antonio Morales, presidente del Cabildo de Gran Canaria, señaló que el vertido se trata de un combustible volátil. “Es por eso que esperamos que en las próximas 24 horas la mancha se disuelva. Aunque llegara a tocar tierra no producirá daños ambientales por la capacidad de evaporación que tiene”.

Mercedes Roldós, delegada del Gobierno en Canarias, hizo hincapié durante la comparecencia conjunta que “lo importante es que no se trata de una mancha de crudo, sino de gasoil. Salvamento Marítimo está combatiéndola, el grosor de la mancha es mínimo, de solo un milímetro y se están haciendo tareas de dispersión mecánica con las propias hélices de los barcos que baten el mar para favorecer su evaporación”.

De todas formas, recordó que el Plan Marítimo Nacional se había activado como marcan los protocolos, y conforme ha ido evolucionando la mancha y sus características, se ha ido rebajando el nivel de emergencia.

Aunque no había ningún representante de la Naviera Armas, propietaria del ferry siniestrado, el presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Luis Ibarra, señaló que mientras se esperan los resultados de la investigación, lo que se sabe es que el accidente se produjo por una avería en el sistema eléctrico del barco, que provocó una parada en los motores. “Y a pesar de que el capitán lanzó el ancla, por la inercia que llevaba no se pudo evitar el choque. Afortunadamente el impacto fue frontal, y no de costado, lo que minimizó los riesgos”, dijo.

Los daños en el muelle del accidente son de dos millones de euros, y estará inhabilitado durante seis meses que dure la reparación.

Sobre la actividad de la planta desoladora de agua que abastece a Las Palmas de Gran Canaria, el alcalde de la ciudad recalcó que se desactivó durante la madrugada como medida preventiva por si la mancha se acercaba a la zona, pero a primera hora del sábado funcionaba con normalidad. “En ningún momento la ciudad se vio desabastecida, porque además de la planta contamos con embalses de agua que tienen capacidad para suministrar durante tres días de forma independiente en caso de una emergencia, cosa que no fue necesaria”, señaló Augusto Hidalgo, alcalde la capital grancanaria.

A estas horas la mancha continúa hacia el sur y no presenta riesgo de tocar la costa. Las autoridades confían en que ayudado por las temperaturas altas que hay estos días en Canarias, la evaporación del gasoil sea más rápida.