Crimen de Pioz: El jurado declara culpable a Patrick Nogueira

El jurado popular encargado de juzgar el cuádruple crimen de Guadalajara en agosto de 2016 ha condenado culpable a Nogueira de las muertes de sus tíos y de los hijos de estos, de 1 y 4 años.

Patrick Nogueira durante el primer día de juicio/ Foto: Javier Fdez. Largo
Patrick Nogueira durante el primer día de juicio/ Foto: Javier Fdez. Largo

El jurado popular encargado de juzgar el cuádruple crimen de Guadalajara en agosto de 2016 ha condenado culpable a Nogueira de las muertes de sus tíos y de los hijos de estos, de 1 y 4 años.

Ni cerebro dañado que influyera en los hechos juzgados, ni posibilidad de defensa por parte de los adultos ni colaboración de Patrick con los investigadores. El jurado popular encargado de juzgar el cuádruple asesinato de Pioz considera a Patrick Nogueira culpable de los cuatro asesinatos y no le aplica ninguna eximente. Creen probados los hechos por unanimidad y no considera que la alteración que sufre en el cerebro haya influido en los mismos, que era el gran caballo de batalla de este juicio. Tampoco consideran probado que Janaina presentara signos de defensa, lo que descarta la alevosía, un extremo que trataba de probar la defensa.

La magistrada Elena Mayor será la encargada ahora de dictar sentencia imponiendo las penas pertinentes al acusado según el veredicto y ante el resultado del mismo Patrick podría enfrentarse a prisión permanente revisable. La defensa del joven brasileño sostiene, sin embargo, que el ensañamiento no está probado jurídicamente y recurrirá la condena, una vez la jueza establezca la pena pertinente. En cuanto a la responsabilidad civil, considera que no queda probado el daño moral ni material.

El jurado tuvo que deliberar a lo largo de toda la jornada de ayer tras devolverles el secretario judicial de la Audiencia el objeto del veredicto la tarde del viernes, al no estar «suficientemente motivado». Y es que acreditar conceptos como si, en este caso, hubo «alevosía» o si el daño cerebral de Patrick pudo predeterminar los actos que cometió no era tarea sencilla para personas sin conocimientos en Derecho Penal. Se trataba de un jurado compuesto por nueve personas, siete hombres y dos mujeres, que ya ha quedado disuelto. A excepción de dos hombres en torno a la cincuentena, el resto parecían jóvenes que rondaban los 30 años. A pesar de la dificultad de las periciales presentadas y la crudeza de los hechos que se han juzgado (el visionado de los cadáveres, por ejemplo), los miembros del jurado se mostraron muy atentos durante los siete días que ha durado la vista oral, con sesiones que han llegado hasta las 13 y 14 horas seguidas de declaraciones. Incluso, ante la exposición de algunos peritos que trataban de explicar el funcionamiento de ciertos cerebros, realizaron, a través de su portavoz, preguntas más certeras que algunos letrados.

El juicio contra Nogueira arrancaba el pasado miércoles 24 de octubre, una causa en la que la Fiscalía solicitaba pena de prisión permanente revisable por los asesinatos de sus primos pequeños y 20 años de prisión por cada uno de los asesinatos de los dos adultos, mientras que las tres acusaciones particulares (sus dos tíos y el propietario de la vivienda de los hechos), pedían prisión permanente revisable por cada uno de los cuatro asesinatos. Por su parte, la defensa de Nogueira consideraba que las muertes de los dos tíos deberían ser calificadas como sendos homicidios, más dos asesinatos en el caso de los primos con la eximente incompleta de trastorno mental.

«Cerebro enfermo»

A lo largo de las siete jornadas en las que se ha prolongado la vista han acudido a declarar familiares de Nogueira, médicos forenses, psicólogos y psiquiatras y agentes de la Guardia Civil que participaron en algún momento de la investigación. La línea de defensa de la abogada de Patrick, Bárbara Royo, era que el cerebro de Patrick está dañado por un supuesto traumatismo que sufrió hace años y que le predeterminaría a cometer estos hechos ya que, esa parte del cerebro afecta a la inhibición, la agresividad o la impulsividad. Y al estar esto alterado de forma física no sería del todo «libre» a la hora de tomar sus decisiones y en su reacción ante ciertos estímulos. Incluso reputados psiquiatras forenses, como José Miguel Gahona, defendieron esta tesis, que cuenta con más apoyos fuera de España. De hecho, éste ha sido el primer juicio en el que una neuroimagen ha sido aceptada como prueba. Es más, el experto sostenía, junto a otros dos médicos propuestos por la defensa que, en caso de no ser «tratado» (intervención quirúrjica o medicamentos), el daño iría «a más» y podría afectar a otras zonas del cerebro. Sin embargo, al jurado no le ha convencido esta tesis y han aceptado en su veredicto las expuestas por los forenses del juzgado y de las de las acusaciones. Todos sostenían la misma línea: Patrick tiene rasgos psicópatas pero en ningún momento ese daño cerebral ha condicionado su comportamiento. «Sabía lo que hacía y las consecuencias de sus actos», sostenían. También jugó en su contra la conversación de WhasApp que mantuvo con su amigo Marvin desde Brasil, donde narraba en directo cómo les iba matando y se hacía selfies con los cadáveres.