El niño fumador de «Indonesia» es adicto a la comida basura

Imagen de Aldi Rizal que dio la vuelta al mundo
Imagen de Aldi Rizal que dio la vuelta al mundo

Las impactantes imágenes de Aldi Rizal dieron la vuelta al mundo. En ellas, se podía ver al niño, de dos años, fumando compulsivamente, manejando el cigarro con una gran habilidad y haciendo gestos sólo accesibles para un gran fumador. El problema es que Aldi lo era. Comenzó con el hábito del cigarro a los 18 meses y llegó a fumar dos cajetillas diarias. Tras la conmoción que causaron las imágenes, el gobierno indonesio puso cartas en el asunto y le sometió a un tratamiento contra la adicción del niño e inició una campaña a nivel nacional conrta el tabaquismo en menores, que afecta al 80 por ciento de los niños indonesios menores de 10 años.

Sin embargo, tres años después Aldi ha cambiado el humo del tabaco por la comida basura, una situación que preocupación de sus padres y que ha quedado plasmado en un documental que pretendía mostrar cómo era la vida del niño tres años después de haber iniciado el tratamiento contra el tabaquismo. El problema es que Aldi tiene una nueva adicción: la comida basura.

Su aumento de peso preocupa sobre manera a sus padres, que decidieron buscar ayuda de un nutricionista. El primer diagnóstico no podía ser peor: Aldi, con tan solo cinco años ya tiene un sobre peso de seis kilos, un principio de obesidad que se ha podido ver favorecido por el hábito de fumar a una edad temprana. Los efectos de nicotina pueden influir en la hormona del crecimiento y alterar los niveles de insulina y glucosa, por lo que es más fácil que la grasa se acumule. La alimentación del pequeño tampoco ayuda. Cuando Aldi comenzó a dejar de fumar, su madre intentó calmar su ira con comida. Esta situación se volvió compulsiva y Aldi llegaba a comer tres botes de lata condensada y mucha comida basura Después, se le hizo imposible controlar lo que comía "debido a la gran cantidad de gente que entra y sale de casa". Por ello, los padres han puesto una dieta estricta a su hijo, aprovechando la abundancia de pescado fresco, verduras y frutas disponibles en el pueblo. Además, le han exigido a su hermano que no le dé comida basura por mucho que Aldi se la demande.

La vida de esta familia no es fácil porque su hijo sigue siendo popular en el pueblo como el "niño fumador"y muchas personas le sigue ofreciendo tabaco cuando le ven. En cambio, Aldi es fuerte y resiste a la tentación. Sólo queda por ver si podrá acostumbrarse a llevar una dieta sana y ser noticia por sus malos hábitos. Los turistas serán testigos de su evolución porque este niño de cinco años se ha convertido en la principal atracción turística de la isla de Sumatra.