El PSOE recurre a los años del «miedo» para justificar su rechazo a la reforma

UPyD y Ciutadans se unen a la izquierda; el PP dice que el aborto no es un derecho

Protestas contra la ley frente a la sede del Ministerio de Justicia en Madrid
Protestas contra la ley frente a la sede del Ministerio de Justicia en Madrid

La Ley Orgánica de Protección de la Vida del Concebido y los Derechos de la Mujer Embarazada aprobada el viernes por el Consejo de Ministros ha provocado la alineación con la izquierda tradicional de formaciones como Ciutadans y Unión Progreso y Democracia en un frente unido sin fisuras contra esta iniciativa legislativa del Gobierno que recogía el programa electoral con el que el Partido Popular se presentó a las elecciones que llevaron a Mariano Rajoy a La Moncloa.

La vicesecretaria general del Partido Socialista, Elena Valenciano, fue la encargada de dar a conocer el compromiso de su formación política para «acabar» con el anteproyecto de ley del Gobierno. «Lo más importante es el compromiso de parar esto. Vamos a parar esto. Nos están quitando al libertad y tenemos que hacer que paguen por ello», afirmó durante un acto celebrado en la sede de los socialistas de Ferraz bajo el lema «En defensa de la libertad de las mujeres», en el que también ha estado presente el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba. Dos son los principales argumentos esgrimidos por la dirigente socialista para justificar su oposición a la reforma del aborto propuesta por los populares. En primer lugar, que supone «un retroceso de treinta años», y en segundo, que convierte a España en la «excepción europea después de haber pasado por un camino de libertad» y de haber regulado el aborto en nuestro país con «una de las leyes de referencia en Europa». Valenciano pintó con sombríos colores el impacto que la norma, tras su aprobación en las Cortes, podría tener en la sociedad española y habló de que supondría una vuelta «a la clandestinidad y al miedo».

La reacción del Partido Popular estuvo en boca de Sandra Moneo, secretaria nacional de Educación e Igualdad, quien ha dejado claro que según el PP el aborto «nunca puede ser un derecho», sino «una excepción». «Esta ley defiende y protege siempre a la mujer, su salud física y psíquica y su dignidad personal. Lo que resulta bochornoso es escuchar al PSOE hablar de la libertad de la mujer. Las mujeres somos libres desde hace décadas. Éste es un debate del siglo pasado, que es donde se ha quedado el PSOE», dijo Moneo. Izquierda Unida hizo ayer un «llamamiento a la movilización» de la sociedad contra un anteproyecto de ley que consideran «restrictivo de derechos». La formación de izquierda defiende en el mismo comunicado un «derecho al aborto libre, público, gratuito y fuera del Código Penal». Según IU, la aprobación de esta ley significará «un grave retroceso de derechos conquistados con mucho esfuerzo». Por su parte, Rosa Díaz ha manifestado la opinión de UPyD, que ve en la reforma del aborto «una afrenta a la sociedad laica y plural». Opinión análoga a la vertida por Alberto Rivera, líder de Ciutatans, quien afirmó que el proyecto de ley del Gobierno «representará un retroceso de 20 años». «El PP comete el mismo error que el anterior presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero: impulsar una reforma tan delicada sin consensos», dijo Rivera antes de aconsejar al PP no cambiar leyes como ésta sin amplio consenso».

El Gobierno andaluz recurrirá la ley

El vicepresidente de la Junta de Andalucía y consejero de Administración Local, Diego Valderas, hizo público ayer que el Gobierno andaluz estudia interponer un recuso contra el proyecto de reforma del aborto aprobado el viernes por el Consejo de Ministros al considerar que supone «una limitación de libertades y un recorte de derecho para las mujeres». La presidente de la Junta, Susana Díaz, afirmó en su cuenta de Twitter que la ley «nos sitúa a la cola de Europa en libertades».