El suicidio planea sobre la tragedia de Alcalá de Guadaíra

Las dos hijas del matrimonio intoxicado en Alcalá de Guadaíra
Las dos hijas del matrimonio intoxicado en Alcalá de Guadaíra

Los laboratorios biológicos de Sevilla y Madrid a los que se le han enviado diversas muestras y vísceras para su análisis trabajan contra reloj. Y es que se encuentran realizando los informes toxicológicos pertinentes para tratar de esclarecer el trágico suceso en el que un matrimonio y su hija de 14 años perdieron la vida en Alcalá de Guadaíra debido a una intoxicación alimentaria. Además, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) ha decidido levantar el secreto de sumario que hasta ahora pesaba sobre la causa judicial iniciada a cuenta de la tragedia. El juzgado habría resuelto así atender al requerimiento de la Fiscalía, que consideraba que el secreto sumarial no era necesario al no haber riesgo de que la investigación quedara obstaculizada si el mismo se levantaba.

Fuentes de la investigación no descartan ninguna hipótesis. De hecho, se investigan los posibles intentos previos de suicidio de algún miembro de la pareja, si bien no existiría constancia de ningún tipo de antecedente de conflicto familiar. También se baraja la posibilidad de que la familia hubiera ingerido la toxina letal no sólo la noche de la muerte, sino en jornadas anteriores, lo que explicaría que la menor superviviente tuviera restos en su cuerpo del veneno a pesar de que no cenó pescado, como sus padres y su hermana, sino un bocadillo de jamón. De hecho, las pesquisas realizadas apuntan a que los alimentos encontrados en el domicilio de la familia no habrían superado su periodo de caducidad.

Las víctimas murieron a consecuencia de una parada cardiorrespiratoria cuya causa se desconoce, por lo que se está pendiente de esas pruebas «complementarias» que ya se están realizando.

La otra hija del matrimonio, única superviviente, se recupera favorablemente en el Hospital Infantil Virgen del Rocío desde el pasado sábado. De hecho, podrían haberla trasladado a planta pocas horas después de su ingreso. Con todo, el equipo médico y la familia decidió mantenerla en la UCI para protegerla de toda esta vorágine informativa. Las visitas están controladas y limitadas a dos familiares cercanos en horarios muy restringidos.

En cambio, en planta es mucho más fácil acceder al paciente, ya que el control no es tan férreo. Por ese motivo, los familiares que han podido visitar a Vanesa, de 13 años, han cerrado filas y se han puesto de acuerdo para dar una versión bastante «descafeinada» de lo sucedido a la menor. No en vano, todavía no sabe que su familia ha muerto. De hecho, Javi, el novio de la chica, todavía no ha podido comunicarse con su pareja por este aislamiento, aunque comprende la decisión familiar.

El padre de familia tenía otros hijos, mayores de edad, de un matrimonio anterior que se han declarado dispuestos a asumir la custodia o guardia de hecho de su hermana. Es más, la Fiscalía de Protección de Menores ya ha abierto un informe para tomar una decisión al respecto.

Muchos vecinos aún no entienden cómo los investigadores pudieron encontrar una paletilla de jamón, una cuña de queso y marisco en el frigorífico. Según el comunicado familiar, el día 10 habían realizado una compra para las próximas fechas navideñas y sus familiares quisieron dejar bien claro que no vivían en la indigencia. Pero varias personas aseguran todo lo contrario: algunos vecinos les habían dado alimentos básicos y otros habían visto al padre escarbar en los contenedores de un supermercado.

Por otro lado, los niños que iban a clase con la menor fallecida, que padecía una pequeña discapacidad psíquica, hacían honor a la frase «los niños pueden llegar a ser muy crueles»: se reían de su compañera porque tenía un gran agujero en una de sus zapatillas y se le salían dos dedos del pie. Algo que se contradice con una familia que acababa de gastarse 60 euros€ en una compra navideña.

El alcalde de Alcalá de Guadaíra, el socialista Antonio Gutiérrez Limones, defendió ayer que la familia alcalareña que ha sufrido la muerte de tres de sus cuatro miembros era una familia «humilde pero dignísima», lo que le llevó a señalar la «indignación» de los familiares y allegados de los difuntos en cuanto a las «especulaciones» sobre este trágico suceso. «La familia se esforzaba por vivir, lograba hacerlo pese a todas las dificultades y tenía una red familiar intacta, basada en el cariño y el respeto», apuntó a Onda Cero Gutiérrez Limones, que aboga por esperar al «avance» de la investigación judicial en curso.

La polémica de la caducidad, en entredicho

Cuando se dio a conocer el trágico suceso, de inmediato se asoció el triple fallecimiento de la familia a la falta de recursos por la situación de desempleo de los parientes. Este hecho motivó una guerra política de acusaciones de la que, sin embargo, no se han contagiado ni el PSOE ni el PP de Alcalá de Guadaíra. Tal fue la agitación que los vecinos se movilizaron ante el Ayuntamiento quejándose de la ausencia de ayudas sociales por parte de la Administración para los más desfavorecidos de la ciudad. Ayer de nuevo, una treintena de personas se concentraron ante la sede del consistorio. La polémica generada por la intoxicación, que parece descartado que fuera por ingerir productos caducados, se extendió más allá de nuestro país, haciéndose eco incluso el diario «The Economist».