España no buscó carne de caballo en los controles

El Gobierno de Canarias inmoviliza una tonelada de hamburguesas congeladas con carne equina

Imagen de una carnicería británica en la que un cartel avisa a los clientes de que la carne que vende está libre de cualquier sospecha

«Las comunidades autónomas hacen controles aleatorios de los etiquetados de los productos, pero el problema es que en estos análisis nunca se hubiera encontrado carne de caballo porque no se ha buscado hasta ahora».

Con esta contundencia explicó Felipe Vilas, subdirector general de Sanidad Ambiental y Epidemiológica de la Comunida de Madrid, la situación que se está viviendo en España con el fraude de la carne de vacuno con trazas de ADN equino. En opinión de Vilas, se ha llegado a esta situación porque «España no es un país consumidor de productos equinos ni se sacrifican demasiados équidos que, en su mayoría, son comercializados en el extranjero».

Hasta ahora, los controles realizados por las comunidades autónomas (unos 1.000 al año) se limitaban a comprobar que los componentes del etiquetado eran correctos y estaban en la misma proporción, pero no se analizaba la existencia de restos de carne de otra especie.

El Gobierno no ha tomado ninguna medida especial y ha trasladado a las consejerías de Sanidad regionales el mandato de la UE, por el que se realizarán 190 análisis de carne en nuestro país, aunque queda por determinar cuántos realizará cada comunidad. Lo único cierto es que se deberán hacer en el mes de marzo y los resultados tendrán que estar listos antes del 15 de abril.

Las autonomías ya han comenzado a tomar medidas. Por ejemplo, la Comunidad de Madrid realizará un análisis exhaustivo de todos los productos que contengan carne de vacuno. «Nosotros tenemos interés en que se le diga la verdad a los consumidores de la Comunidad de Madrid y vamos a recoger muestras de todos los tipos de productos», añadió Vilas.

El subdirector general de Sanidad aclaró una vez más que estamos ante un problema de un fraude económico, que no afecta a la salud de los consumidores. «En algunos casos es incluso beneficioso porque la carne de caballo es menos grasa», ironizó.

Por ello, se van a extremar las precauciones y cuando se detecte algún problema de este tipo se obligará al responsable al reetiquetado o a la retirada del producto, que podría acabar en un banco de alimentos. En cualquiera de los casos, se abrirá un expediente sancionador. Para localizar al infractor, «se realizará el mismo proceso de trazabilidad pero al la inversa. Del comercializador, se irá al empresario que trata la carne... hasta llegar al matadero en el que se sacrificó al animal».

Primeros análisis

En Cataluña, también han reaccionado a esta alerta y el director de la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria, Alfons Vilarrasa, explicó que la semana pasada comenzaron a tomar muestras de once productos y se han efectuado «hasta ahora 42 controles de etiquetado para comprobar que todo estaba bien».

Sobre los productos retirados del mercado por Nestlé, Vilarrasa aclaró que «el responsable es la empresa que pone el producto en el mercado sin etiquetar correctamente. Pero fue engañada por uno de sus proveedores. Por este motivo, una vez la compañía tiene conocimiento, decide autocontrolarlo, encuentra trazas de carne de caballo y retira todos sus productos».

Mientras tanto, se siguen detectando partidas de carne de vacuno con trazas de ADN de caballo. Lo que comenzó con las hamburguesas de AhorraMas y Eroski siguió con la retirada de una partida de pasta rellena de carne de Buitoni. El último caso, y el más llamativo, se produjo ayer en Canarias, donde la Dirección General de Comercio y Consumo regional inmovilizó 1.089 kilogramos de hamburguesas congeladas preparadas para su distribución en establecimientos hosteleros del archipiélago y en cuya composición se ha detectado carne de caballo en una proporción que va del 5 al 40 por ciento.

Según explicó en rueda de prensa el director general de Comercio y Consumo, Gustavo Matos, la carne congelada ha sido distribuida en Canarias por una empresa cuya matriz está en Alicante y que a su vez ha comercializado en España los productos cárnicos de la sociedad irlandesa en la que se detectó este fraude en Europa.

Esta compañía dispone de almacenes en Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura, y distribuye los productos exclusivamente en el sector hostelero, como restaurantes y cafeterías, y no en tiendas de alimentación que venden directamente al consumidor, precisó.

La Dirección General recibió el pasado miércoles el aviso de que se había detectado un fraude en las islas. Desde primera hora de ayer, los servicios de inspección paraliron y precintaron la carne y levantaron las actas correspondientes.

Matos Señaló que la empresa afectada ha mostrado «una buena colaboración» con los servicios de inspección, que le han pedido que identifique los puntos de venta y la cantidad de hamburguesas congeladas que se han comercializado en las islas.

«Hay un dispositivo nacional para detectar este fraude a los consumidores que funciona a la perfección, en el que está incluida Canarias, y también están alerta los mecanismos de seguridad alimentaria», añadió.

Empresas importadoras de Alicante

La partida de carne congelada inmovilizada en Canarias procede de dos empresas importadoras radicadas en Alicante. La Conselleria de Economía de la Generalitat indicó que el Instituto Nacional de Consumo les comunicó esta semana una alerta tras haber detectado esa infracción en el etiquetado en dos empresas de Alicante. Los servicios de inspección de la Generalitat fueron los responsables de viajar a Canarias para inmovilizar la carne.

Nuevos casos en Italia, Austria y Bulgaria

26 toneladas confiscadas

El Ministerio de Sanidad italiano ha confiscado 26 toneladas de carne picada de vacuno cocida de la multinacional suiza Nestlé pasa someterlas a los pertinentes análisis. La decisión llega después de que el pasado martes la compañía retirara en España e Italia productos de pasta de la marca Buitoni con restos de ADN de caballo superiores al 1 por ciento.

Lasaña y kebab

En Austria se han detectado nuevos casos de carne de caballo no declarada en chacinas congeladas y en puestos de venta de kebab. La Agencia de Seguridad Sanitaria y Alimentaria describió que se han realizado ya 70 pruebas. Varias cadenas de supermercados han dicho a sus clientes que devuelvan una marca de lasaña congelada producida con carne importada. También se han detectado altos porcentajes de carne caballar, entre el 17 y el 28 por ciento, en chacinas de una empresa local de la región de Carintia, en el sur del país.

80% caballo, 20% vaca

Las autoridades búlgaras han localizado carne de caballo no declarada en un tipo de lasaña. Según anunció la Agencia Búlgara de Seguridad de los Alimentos, los análisis de ADN han concluido que este producto estaba elaborado en un 80 por ciento con carne de caballo. Esta agencia añadió que hoy serán enviados al laboratorio otros cinco productos sospechosos.