Esparcir las cenizas por la estratosfera desde 3.000 euros

Esparcir las cenizas de un difunto en la estratosfera será posible en España "desde unos 3.000 ó 4.000 euros", según calcula el consejero delegado del grupo Mémora, Juan Jesús Domingo, informa Efe. Se trata de una iniciativa "pionera en España y en el extranjero", que Mémora, el primer grupo español de servicios funerarios, ofrecerá "en cualquier lugar del país"a partir del próximo 1 de enero, ha dicho.

El servicio consiste en un globo sonda de helio que transportará las cenizas del ser querido hasta unos 35.000 metros de altura; al llegar a la estratosfera, el globo se desintegrará debido a la falta de presión atmosférica y las cenizas quedarán en suspensión. Además, los familiares podrán seguir en directo, a través de una pantalla, toda esta ceremonia de despedida, desde la ascensión hasta la desintegración del globo, gracias a una cámara incorporada en él.

Y, una vez desintegrado el globo, la cámara descenderá desde las alturas gracias a un paracaídas equipado con un GPS que permitirá localizarla. Mémora, que gestiona 125 tanatorios, 26 crematorios y 23 cementerios en España y Portugal, aún no ha puesto precio a este nuevo servicio, pero Domingo calcula que rondará entre los 3.000 y los 4.000 euros, incluyendo el lanzamiento y una ceremonia básica.

Domingo asegura que, al igual que hay ceremonias que permiten lanzar las cenizas al mar, en esa ocasión se "devuelven las cenizas al cielo". Este servicio pone de manifiesto que la innovación se ha instalado de lleno también el sector funerario, que demanda cada vez más ceremonias "personalizadas", según explica Joan Berenguer, director general de Serveis Funeraris de Barcelona.

En este afán por innovar y por adaptarse a las nuevas demandas, Mémora también ofrecerá, a partir del 1 de enero, un servicio que permite seguir ceremonias por streaming. De este modo, familiares que no han podido desplazarse para asistir a ceremonia de despedida del difunto, ya sea una misa o una de tipo laico, podrán seguirla a través de internet gracias al código que le facilite la familia que ha contratado el servicio.

Ello obligará a Mémora a adaptar tanto su página web como los tanatorios que gestiona en toda España para equiparlos con equipos de grabación que permitirán registrar y editar la ceremonia automáticamente, de manera que la familia que contrate el servicio pueda tener luego una copia de la grabación en alta definición. Asimismo, la familia podrá aportar imágenes y vídeos que luego se proyectarán en la ceremonia para contribuir al recuerdo de la persona que ha fallecido.

Pero la retahíla de innovaciones del sector no se acaba ahí, ya que Mémora ofrece desde hace poco tiempo la recuperación de la memoria digital, esto es, un servicio para recuperar, cancelar y destruir la información y las fotografías diseminadas por la red y las diferentes redes sociales de una persona que ha fallecido, un servicio que se ha empezado a ofrecer en Barcelona y que por ahora han contratado 33 familias. También desde hace más de medio año, la misma empresa ha lanzado otro servicio, denominado "Electium"y pensado para mayores de 70 años, que les permite dejar pagado su funeral y elegir en vida cualquier detalle de su despedida.

El director general de Serveis Funeraris de Barcelona, empresa participada en un 85 % por Mémora y en un 15 % por el Ayuntamiento, calcula que actualmente el coste medio de un servicio funerario ronda los 3.400 euros. Y todo ello sin incluir los gastos del cementerio, que pueden suponer unos 700 ó 1.200 euros más, en función de si el entierro es tradicional o se opta por la cremación, por lo que todos los servicios adicionales que empiezan a ofrecerse parecen demostrar que el dicho de que morirse sale caro es más que una evidencia.