¿Estamos preparados para un 2040 solo con coches eléctricos?

En poco más de 30 años sólo se verán por las calles y las autopistas de España vehículos cien por cien eléctricos. Para llegar a ello hay que cambiar mucho. ¿Estamos a tiempo?

En poco más de 30 años sólo se verán por las calles y las autopistas de España vehículos cien por cien eléctricos. Para llegar a ello hay que cambiar mucho. ¿Estamos a tiempo?

Al igual que otros países europeos, España ha apostado por la completa electrificación de su parque automotor. La fecha clave es 2050. En ese año el 100% de los vehículos que circulen por el territorio nacional deberán tener como recurso energético la electricidad. Obviamente no valdrá ningún tipo de combustible fósil pero tampoco los híbridos. Otros países del continente han adelantado incluso más esta fecha: Francia a 2040, el Reino Unidos a 2032 y el año que viene, por la capital de Dinamarca, Copenhague, solo se verán coches eléctricos. Para ello, es necesario saber si seremos capaces de cumplirlo. Y son numerosas las variables que inciden en él.

Vehículos

Actualmente en nuestro país, según cifras de la DGT, hay más de 30 millones de vehículos circulando, entre coches particulares (unos 23 millones), autobuses y transporte de carga. De acuerdo con el Comisario Europeo de Acción por el Clima y la Energía, Miguel Arias Cañete, en 2017 en España se vendieron 4.000 coches eléctricos. Así, para cumplir con los objetivos de reducción de emisiones de CO2, se deberían matricular casi un millón de vehículos, por año, hasta 2050, si se pretende que las cifras sigan iguales.

Para llegar a esto hay dos obstáculos: el precio de los vehículos y la disponibilidad de estaciones de carga. La primera de las dificultades se está resolviendo gracias a dos variables: los avances tecnológicos y el tiempo. Un estudio realizado por la web especializada Confused, afirma que en 2023 los vehículos eléctricos no solo serán más económicos de mantener y de alimentar, sino también su precio final será menor que el de los convencionales.

Y luego llega la disponibilidad de estaciones de carga. Actualmente, según la web especializada «Electromaps», en España existen cerca de 3.000 puntos de recarga. A nivel internacional la comparativa es poco favorecedora. En Francia existen actualmente 27.000, en el Reino Unidos hay más de cinco veces más que en nuestro país e Italia nos triplica. Holanda, con menos del 10% del territorio español, suma 6.000 estaciones de recarga, el doble. ¿Nos pondremos al día? Días atrás Endesa anunció un ambicioso plan para instalar unos 108.500 puntos de recarga en cinco años.

Producción de electricidad

El cambio del parque automotor también señala que en 2030, el 70% de la energía eléctrica debe proceder de fuentes renovables y en 2050 ya deberíamos haber alcanzado el 100%. ¿En qué situación estamos actualmente? Este es uno de los aspectos más esperanzadores. Actualmente, según Red Eléctrica de España, el operador del sistema eléctrico nacional las fuentes renovables generaron un tercio de toda la electricidad consumida en el país. Y, lo mejor aún, es que el viento es responsable del 19% de total, mientras que la energía solar apenas llega al 5%. Esto quiere decir que hay un enorme margen de crecimiento ya que España es uno de los países, sino el que más, con mayor radiación solar del continente. Bien, somos capaces de alcanzar el objetivo de 100% renovable, pero cuando haya decenas de millones de vehículos eléctricos que precisen carga, ¿podrá el sistema cumplir con la demanda?

El incremento en la necesidad de energía que crearán los vehículos eléctricos puede alcanzar los unos 151 GWh diarios, según consta en el Avance del informe del Sistema Eléctrico Español del año 2017. Para darnos una idea, esta cantidad es similar a la producida en un mes en Galicia, solo contando la energía eólica, de acuerdo con Iberdrola.

Baterías

Aquí estamos ante un arma de doble filo. La batería tendría un rendimiento excepcional: Tesla habla de una degradación entorno al 1% cada 30.000 km, lo que significa que en el peor de los escenarios ya habríamos recorrido más de medio millón de kilómetros y la batería seguiría conservando al menos un 80% de su capacidad. Esto es sin duda algo muy bueno. Al igual que el constante incremento en la velocidad de carga. Si bien la mayoría de los trayectos los hacemos en zonas urbanas y el promedio anual por conductor es de unos 40 km diarios, llenar la batería toma unas ocho horas promedio y los vehículos con la mayor autonomía, actualmente, alcanzan los 500 km. Muy pocos podrían utilizarlos para irse de vacaciones más allá de esta distancia, a menos que quieran contar con 8 horas en una estación de carga como parte de sus vacaciones.

Y esa es la clave de todo el dilema de los coches eléctricos. Como ha ocurrido con la energía nuclear o con internet, nos sumergimos de lleno en las nuevas tecnologías sin anticipar las consecuencias y los dilemas que traerán. Con los coches eléctricos, estamos a tiempo.