Galletas y zumo, en otro secuestro frustrado de un menor en Canarias

El intento de secuestro se produjo en el barrio de Escaleritas, en Las Palmas de Gran Canaria
El intento de secuestro se produjo en el barrio de Escaleritas, en Las Palmas de Gran Canaria

Cuando aún persiste la indignación y el desconcierto por la desaparición de Yéremi Vargas y Sara Morales, se ha registrado un nuevo intento de rapto de un menor.

A la hora en que los niños suelen salir a jugar afuera de sus casas, en la acera, en sus propias calles, después de la merienda y con la supuesta tranquilidad que da vivir en una zona muy familiar donde todos se conocen, tuvo lugar el intento de secuestro de un menor de edad. A plena luz del día, en una calle del barrio de Escaleritas, en Las Palmas de Gran Canaria, que cada tarde se llena de chicos que juegan con el balón y con sus bicis, un joven ofreció galletas y un zumo para atraer la atención de uno de ellos de tan solo siete años.

Cuando estuvo apunto de tirar de él otros niños alertaron a los vecinos que se lanzaron a acorralarlo y evitar que huyera. Mientras la policía llegaba hubo momentos de tensión donde zarandearon al individuo, quien pidió perdón y reconoció su intención, no solo de llevarse a ese pequeño, sino a otro más. Finalmente fue detenido.

Los vecinos seguían conmocionados y asustados: “ni siquiera vamos a poder dejar jugar a nuestros hijos en la puerta de nuestras casas, algo que hemos hecho toda la vida”, decía uno de ellos. Ante el temor de que esa persona estuviera vigilando la zona y a los niños previamente, muchos padres de familia señalaban que lo que hace falta es más presencia policial. “No podemos tener a los niños encerrados en casa, ellos necesitan salir, jugar como niños que son. No podemos vivir con miedo”.

Sara Morales y Yéremi Vargas: casos aún sin resolver

Los vecinos no daban crédito de que eso pudiera suceder, años después de lo ocurrido a la pequeña Sara Morales, otra niña que vivía casualmente en unas calles cercanas. Desapareció en julio de 2006 cuando tenía 14 años e iba a encontrarse con un amigo de su edad en un centro comercial. Sara nunca llegó a esa cita.

Su búsqueda llevó a que incluso la Jefatura Superior de Policía en Canarias creara una unidad: el GES (Grupo Especial Sara), que trabajó en más de 70 líneas de investigación, que tomó declaración a más de 600 personas, e indagado a otras en varios países de Europa. A ella, como a Yéremi Vargas (el otro caso que ha conmocionado a la sociedad canaria y a todo el país) se les ha buscado en pozos, galerías y barrancos de las islas. El de Yéremi ha retomado difusión en los medios nuevamente hace pocas semanas por la detención del presunto autor de su desaparición, Antonio Ojeda, el Rubio.

Hoy, un nuevo intento de rapto, ha puesto en alerta a los padres de familia y a las autoridades.