«La Manada» podría acceder al régimen abierto en 4 años

La Audiencia de Pamplona debe decidir si les deja en libertad hasta que se pronuncie el Supremo

Imagen de los cinco miembros de La Manada
Imagen de los cinco miembros de La Manada

La Audiencia de Pamplona debe decidir si les deja en libertad hasta que se pronuncie el Supremo.

Los cinco miembros de La Manada, condenados a 9 años de prisión por abusos sexuales a una joven en los San fermines del 2016, están pendientes de que la Audiencia Provincial de Pamplona decida si ingresan en prisión para continuar con el cumplimiento de la pena o si, por el contrario, permanecerán en libertad provisional hasta que el Tribunal Supremo resuelva los recursos de casación que interpondrán tanto acusaciones como defensas. Los magistrados, que podrían decidir hoy mismo, escucharon ayer cómo tanto la Fiscalía y las ejercidas por el abogado de la víctima, Ayuntamiento de Pamplona, el Gobierno de Navarra solicitaron en inmediato ingreso en prisión de Ángel Prenda, el militar Antonio Jesús Cabezuelo, Ángel Boza, Jesús Escudero y el guardia civil Antonio Manuel Guerrero por entender que existe riesgo de fuga, una vez que el TSJ de Navarra confirmó la condena, y de reiteración delictiva. Las defensas, en cambio, instaron a la Sala a mantener la libertad provisional en la que se encuentra, al entender que no se ha producido cambio alguno desde que fueron condenados por la Audiencia y que han cumplido de forma escrupulosa con todas las medidas cautelares que les fueron impuestas. De hecho, Agustín Martínez Becerra, uno de los defensores, llegó a afirmar ayer mismo que «no cabe la posibilidad de entrar en prisión» de los condenados.

En la hipótesis de que el Tribunal optase por revocar la libertad provisional de los cinco condenados, que fueron detenidos el 7 de julio de 2016, y ordenar su ingreso en prisión, el Tribunal Supremo tendría que resolver los recursos antes de que cumpliesen la mitad de la condena, es decir, antes de dos años y medio, ya que tienen cumplidos ya dos años, tiempo en que permanecieron como presos preventivos.

Por tanto, los cinco condenados por esos abusos sexuales están pendientes de dos resoluciones que serán claves para si situación. En primer lugar, la más inmediata, la decisión de la Audiencia de Pamplona de si les mantiene en libertad o les envía de nuevo a prisión; y, en segundo lugar, del pronunciamiento definitivo del Tribunal Supremo.

Si la sentencia fuese confirmada por el Supremo, los condenados podría acceder al tercer grado una vez cumplido dos tercios de la condena, es decir, seis años. Dado que se les computa los dos años de prisión preventiva, dentro de cuatro años podrían acceder a esa progresión, lo que les permitiría, si el juzgado se lo concediese, ir a prisión sólo a dormir; mientras que la libertad condicional la podrían tener en algo menos de cinco años.