La defensa de Porto reitera que no hay pruebas de la autoría

El abogado defensor de Rosario Porto, José Luis Gutiérrez Aranguren, se ha mostrado este lunes "moderadamente satisfecho"con el cuestionario que tendrá que responder el jurado popular del caso Asunta para establecer un veredicto y ha reiterado que "no hay pruebas"de la autoría del crimen que impliquen a los padres. A la salida de la sesión con la que se ha dado comienzo a la deliberación, el abogado se ha mostrado "moderadamente satisfecho", dado que algunas cuestiones propuestas por las defensas en torno a este cuestionario se han aceptado, pero otras "no".

Sobre la existencia de pruebas "indiciarias"en este caso, de las que el juez ha recordado al jurado su "validez", Aranguren ha asegurado que "hay pruebas indiciarias de que Asunta murió por causas no naturales", aunque aspectos "importantes", como la hora de la muerte o la autoría, no cuentan con "absolutamente ninguna". El letrado ha criticado la exposición realizada ante el jurado por el presidente del tribunal, Jorge Cid Carballo, que "realizó interpretaciones contrarias al reo"en explicaciones como la relativa a la prueba indiciaria, que "tiene que estar basada en hechos claramente"demostrados.

Del mismo modo, ha criticado que limitase la aplicación del principio de 'in dubio pro reo' a la existencia de una duda "razonable"en relación a los hechos que se analizan. "Ese matiz de mínima, o pequeña, es una cuestión de valoración", ha recordado.

Aranguren se ha mostrado confiado en que el jurado resuelva de forma favorable a su defendida y ha indicado que las personas con las que ha hablado en los últimos días le han manifestado opiniones en este sentido. "La gente que comenzó convencida de la culpa, la que peor me lo pone me dice que tiene serias dudas y la que mejor me lo pone me dice que no hay absolutamente nada", ha destacado.

Finalmente, se ha mostrado de acuerdo con el criterio de Cid Carballo, que ha pedido "moderación y tranquilidad"a la hora de dictar un veredicto, evitando "una precipitación que pueda provocar después una nulidad".

"Odio"de una testigo

Por otra parte, Aranguren se ha referido a la carta enviada por el padre de una testigo del caso -la profesora de violín de Asunta- al ministro de Justicia, Rafael Catalá, en la que le pide amparo por el trato recibido por este abogado, que percibió "odio patente"hacia su defendida en la declaración de la joven.

"Lo mantengo", ha apuntado el letrado sobre esta cuestión, al tiempo que ha recordado que un testigo debe contar "lo que vio"y no "lo que interpreta". "Cuando uno viene aquí a contar su verdad, lo dice con tranquilidad y no con una forma airada, como se pudo ver", ha explicado el abogado, que ha asegurado estar "tranquilísimo"y ha sugerido que esta comunicación puede entenderse como "una forma de presión sobre el jurado"y "se puede considerar delito".