Ciencia

Las rayas de las cebras les sirven para regular su temperatura

Comparable a las huellas dactilares humanas, cada cebra se puede identificar por su pelaje
Comparable a las huellas dactilares humanas, cada cebra se puede identificar por su pelajelarazon

Una nueva investigación publicada en “Journal of Natural History” indica que las rayas les permiten controlar su temperatura corporal y que podrían levantar los pelos de las franjas negras en horas de más calor para ayudar a la pérdida de calor

Según la creencia popular, las cebras se camuflan entre la hierba gracias a las rayas. Después, un estudio concluyó que las rayas les sirven para deslumbrar y ahuyentar a moscas y tábanos para que no les piquen y les transmitan enfermedades, y ahora una nueva investigación concluye que las rayas les sirven para controlar su temperatura corporal.

Los autores del estudio publicado en “Journal of Natural History” argumentan que es la forma especial con la que las cebras sudan para hacer que su temperatura baje y las pequeñas convecciones de aire creadas entre las rayas ayudan a la evaporación, mientras que la capacidad no registrada previamente de las cebras para erigir sus franjas negras es una ayuda adicional para la pérdida de calor. Estos tres elementos son clave para entender cómo el patrón único de las cebras les ayuda a regular y controlar su temperatura.

Para llegar a esta conclusión, los autores del estudio pasaron largas temporadas recogiendo datos de campo de dos cebras, y comparándolo con una piel de cebra en un tendedero en Kenia. Los datos revelaron una diferencia de temperatura entre las franjas blancas y negras que aumenta a medida que suben las temperaturas. Si bien esta diferencia se estabiliza en las cebras vivas durante las siete horas del día, con las franjas negras 12-15°C más calientes que las blancas, las rayas en una piel de cebra sin vida continúan calentándose, tanto como otros 16 °C. Esto indica que hay un mecanismo subyacente para suprimir el calentamiento en las cebras vivas. Por lo tanto, es la forma en la que las cebras se sirven de sus rayas como parte de su sistema de enfriamiento, no sólo por su contrastado color, lo que es clave para entender por qué estos animales tienen su patrón único.

Como todas las especies de la familia de los caballos, las cebras sudan para mantenerse frescas. Una investigación reciente revela que el paso del sudor en caballos desde la piel hasta las puntas de los pelos se ve facilitado por una proteína llamada latherin, que también está presente en las cebras. Esto hace que el sudor sea espumoso, aumentando su área de superficie y disminuyendo la tensión de la superficie para que se evapore y evite el sobrecalentamiento del animal.

Los investigadores proponen que las temperaturas diferenciales y la actividad del aire en las franjas blancas y negras establecen movimientos convectivos de aire a pequeña escala dentro y justo por encima de las franjas, lo que desestabiliza el aire y el vapor de agua en las puntas de los pelos.

Durante la investigación de campo, los autores también observaron, probablemente por primera vez, que las cebras tienen una capacidad inesperada para levantar el pelo en sus franjas negras (como el terciopelo) mientras que las blancas permanecen planas. Los autores proponen que la elevación de los pelos negros durante las horas de más calor, cuando las franjas están a diferentes temperaturas, ayuda con la transferencia de calor de la piel a la superficie del cabello y, a la inversa, cuando las temperaturas bajan los pelos negros levantados ayudarían a atrapar el aire para reducir la pérdida de calor en ese momento.

Estos tres componentes: movimientos de aire por convección, sudoración con ayuda de espuma y levantamiento del vello, funcionan en conjunto como un mecanismo que permite a las cebras absorber el sudor de la piel para que se evapore de manera más eficiente y las ayude a enfriarse.

Los autores también especulan que el aire inestable asociado con las franjas puede desempeñar un papel secundario en disuadir a las moscas que pican para que no aterricen en ellas. Este comportamiento de insectos se ha observado en estudios recientemente publicados sobre rayas de cebra y podría conferir una ventaja adicional para las cebras.

Hay evidencia de otros estudios recientes que respalda la idea de que el control del calor puede ser clave para explicar por qué las cebras tienen sus llamativas pieles. Se ha demostrado que las rayas de cebra se vuelven notablemente más pronunciadas en los animales que viven en los climas más cálidos, cerca del ecuador.