La Manada ya está en Sevilla

Los cinco jóvenes sevillanos han llegado a la capital andaluza durante la madrugada «sin incidencias destacables».

Un hombre se tapa la cara al llegar a la vivienda del barrio sevillano de Amate donde reside José Ángel Prenda, uno de los cinco integrantes de 'La Manada'/ Foto: Efe
Un hombre se tapa la cara al llegar a la vivienda del barrio sevillano de Amate donde reside José Ángel Prenda, uno de los cinco integrantes de 'La Manada'/ Foto: Efe

Los cinco jóvenes sevillanos han llegado a la capital andaluza durante la madrugada «sin incidencias destacables».

Los cinco miembros de 'La Manada' a los que la Audiencia de Navarra ha concedido la libertad provisional bajo fianza ya se encuentran en Sevilla después de que abandonaran este viernes los centros penitenciarios en los que se encontraban recluidos.

En declaraciones a Ep, el abogado de cuatro de los condenados, Agustín Martínez, ha confirmado que los cinco jóvenes sevillanos han llegado a la capital durante la madrugada "sin incidencias destacables".

Además, las citadas fuentes han asegurado que los encausados "cumplirán este lunes con lo establecido en el auto" de la Sección Segunda de la Audiencia de Navarra en relación a que los condenados deberán comparecer todos los lunes, miércoles y viernes ante el juzgado de guardia de su residencia y cuantas veces fueren llamados por la Audiencia de Navarra, así como comunicar cualquier cambio de domicilio o teléfono.

Por su parte, en declaraciones a Europa Press, el abogado Jesús Pérez ha señalado que su cliente, el guardia civil Antonio Manuel Guerrero, ha decidido pasar unos días "tranquilo"por lo que va a "respetar su intimidad para que se encuentre bien y recuperado".

Los cinco condenados de La Manada a 9 años de cárcel por abusos sexuales a una joven en las fiestas de San Fermín de 2016 salieron ayer de las prisiones de Alcalá Meco y de Pamplona, tras pagar los seis mil euros de fianza que les impuso la Audiencia Provincial de Navarra, quien acordó su libertad provisional, con la obligación de presentarse tres veces por semana en el juzgado de guardia de su residencia, de prohibición de abandonar el territorio nacional y de entrar en Madrid o comunicarse con la víctima. En esta situación permanecerán, salvo que incumplan esas obligaciones o incurran en reiteración delictiva, hasta que el Tribunal Superior de Justicia de Navarra resuelva los recursos tanto de la Fiscalía y acusaciones como de las defensas.

En el auto del tribunal se descarta ampliar la prisión provisional de los condenados hasta cumplir la mitad de la condena, si antes no hay resolución del TSJ de Navarra a los recursos presentados, por entiende que no existe ni riesgo de fuga ni de reiteración delictiva y que la alarma social «no es un criterio válido a los efectos de apreciar la necesidad» de prorrogar la prisión provisional.

No hay riesgo de reiteración delictiva

En cuanto a la posibilidad de que vuelvan a incurrir en hechos similares a los que han sido condenados, la Sala –los dos magistrados que han avalado su puesta en libertad provisional– considera que es altamente improbable que pueda suceder. El motivo: han perdido el anonimato y son públicamente conocidos por la notoriedad del caso origen de sus condenas. «La repercusión que ha tenido este caso y la presión que ha desatado han alimentado un rechazo social de tal magnitud respecto de los cinco acusados que ello permite cuestionar fundadamente ese hipotético riesgo de reiteración delictiva que, respecto de cuatro de ellos se presume por las acusaciones –a los que investiga un juzgado de Pozoblanco también por agresión sexual–, pues lo que todo ello hace presumir, en buena lógica, no son sino extraordinarias dificultades para que puedan desarrollar una vida social normalizada en libertad una vez regresen a su entorno familiar y social; todo ello, junto con la pérdida de su anonimato a que anteriormente hemos hecho referencia, hace poco menos que impensable el referido riesgo de reiteración delictiva», destacan los magistrados al respecto.

Otro de los aspectos relevantes del auto es el que alude a la imposibilidad de que puedan darse a la fuga por carecer de medios económicos y de «ayuda» que pueda facilitarle esa acción. Todos los condenados, se afirma, carecen de medios económicos «para procurarse una fuga eficaz» y tampoco se les conocen «amistades o relaciones que pudieran proporcionales la ayuda o los medios de los que ellos carecen». Y, además, toda vez que han perdido el anonimato, añade la Sala, «su localización, en cualquier caso, se una tarea que se nos antoja fácil y al alcance de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado sin mayor esfuerzo».

Por su parte, el presidente del tribunal, José Francisco Cobo, se mostró disconforme con el criterio de sus dos compañeros y sostuvo que se debería haber prorrogado la prisión provisional de los condenados. Así, esgrime la «indiscutible gravedad el delito» y que tampoco se puede descartar que se fuguen.