Los smart pueblos: desarrollo tecnológico en zonas rurales

Telefónica desarrolla “Territorio Rural Inteligente”, un proyecto pionero en Europa que emplea tecnología IoT en zonas rurales de la comarca para llevar a cabo una gestión más eficiente de los recursos. Sin duda, una modernización sin precedentes a través de un despliegue significativo de infraestructuras de telecomunicaciones

Con más de 6.000 pueblos pequeños, poco poblados, distantes entre ellos y dispersos por toda la comunidad, una población envejecida y un clima no muy favorable, establecer una buena red de telecomunicaciones es un gran reto para una compañía de telecomunicaciones.

Desde su nacimiento en 1924, Telefónica siempre ha tenido un claro compromiso para llevar la comunicación a todos los rincones de nuestro país. Los primeros despliegues de líneas aéreas, en la década de los años 20, dieron paso a tecnologías pioneras en la época, como la central de conmutación automática PC-32, en 1969, que permitió la automatización de las llamadas y que el teléfono llegara a todas las casas en los entornos rurales. Después vinieron los despliegues de la red móvil y de fibra en todo el territorio.

Javier Pascual, Director de Ingeniería de Telefónica de España, afirma que “En la misión, los valores y los objetivos de Telefónica siempre ha estado el desarrollo de la sociedad, y este no se puede entender si no se lleva a cabo en todos los lugares por igual.”

A día de hoy, seis de cada diez habitantes de la región de Castilla y León cuentan con fibra óptica y un 92% de esta zona tiene cobertura 4G, ambas proporcionadas por Telefónica, lo que hace que la cobertura conjunta de fibra más 4G se sitúe muy por encima de otras regiones europeas en los países de nuestro entorno como Reino Unido, Francia, Italia o Alemania. Aprovechando esta elevada tasa de penetración, la solución propuesta por la compañía a través del proyecto ‘Territorio Rural Inteligente” pasa por implantar tecnología IoT en zonas rurales de la comarca que permita hacer una gestión más eficiente de los recursos.

Territorio Rural Inteligente, un proyecto pionero

Sobre estas bases nace el proyecto “Territorio Rural Inteligente”, un proyecto pionero en Europa enfocado a desarrollar e implementar soluciones de IoT para la gestión de servicios en zonas rurales.

El proyecto se basa en tres grandes grandes pilares: el primero de ellos, la instalación de sensores en zonas públicas para recoger información sobre el alumbrado, contenedores de residuos y cuadros eléctricos para el control del agua; el segundo se centra en Thinking Cities, una plataforma de software que permite analizar toda esa información que se genera; y finalmente, la aplicación del big data con el objetivo de ofrecer a las autoridades toda la información almacenada para hacer una gestión más eficiente de estos servicios.

María Victoria Seco, ex Directora General de Telecomunicaciones de la Junta de Castilla León, nos cuenta cómo nació el proyecto: “surgió la idea de implementar la fórmula de las smart cities en estas poblaciones, apoyándonos en la tecnología del Internet de las Cosas (IoT) para mejorar la eficiencia de servicios básicos como la recogida de basura, el alumbrado o la gestión del agua. La Consejería de Fomento y Medio Ambiente, de la Dirección General de Telecomunicaciones, adquirió una plataforma de software para la gestión de servicios públicos. Esta plataforma la licitamos en un concurso, al que se presentaron 13 empresas de telecomunicaciones muy relevantes en España. El concurso fue adjudicado a Telefónica”.

La tecnología IoT llega a Molinaseca

Molinaseca, un pequeño municipio leonés, tiene un buen desarrollo urbanístico gracias a su importancia como núcleo minero en tiempo de los romanos y, sobre todo, a su vinculación con el Camino de Santiago. Ahora, un nuevo hito va a marcar el desarrollo de esta pintoresca localidad de El Bierzo: la llegada de la tecnología IoT.

En este pueblo se han implementado dos tipos de soluciones. Una de gestión inteligente de residuos y otra de alumbrado inteligente. Elena Fernández, concejala del Ayuntamiento de Molinaseca, destaca la importancia que pueden tener las nuevas tecnologías en el entorno rural: “por un lado, van a ayudar a asentar población joven en nuestros pueblos. Por otro, con el ahorro en el alumbrado y en la recogida de basura, el ayuntamiento podrá invertir en otras necesidades que tiene el pueblo. Definitivamente toda esta innovación tecnológica nos va a mejorar mucho la vida”.

Cuidar el patrimonio de forma inteligente

Una parte a destacar sobre este proyecto, en una región en la que el patrimonio cultural forma parte de sus valores esenciales, es que el IoT también se está empleando para la conservación del patrimonio artístico. Por ejemplo, en la Villa Romana La Olmeda, Palencia, que fue declarada Bien de Interés Cultural en 1996, se han instalado una serie de sensores que permiten obtener datos en tiempo real sobre los parámetros que afectan a la conservación de este tipo de edificios, como aquellos que tienen que ver con la radiación solar. Los 67 dispositivos desplegados envían información en tiempo real a la plataforma inteligente de Telefónica, que transforma todos esos datos en conocimiento, lo que permite a los responsables de la gestión actuar en tiempo real y tomar las decisiones necesarias para la correcta conservación del yacimiento basándose en datos científicos.

Según Juan Carlos Prieto, responsable de Patrimonio de la Fundación Santa María la Real, organización encargada de la gestión de este yacimiento, “esta herramienta supone un antes y un después en el sector de la conservación del patrimonio. Hemos pasado de ser un sector puramente académico, donde el conocimiento viene de la tradición y de la experiencia, a trabajar con un conocimiento que viene de los datos y de los controles científicos, a través de las herramientas tecnológicas más modernas.”

Tecnología para fomentar el turismo

El rico patrimonio artístico-cultural y paisajístico de esta región atrae a turistas de todo el mundo, y es una zona muy frecuentada por aquellos peregrinos a lo largo del Camino de Santiago. Y a la hora de promover y fidelizar ese turismo, LUCA, la unidad de big data de Telefónica, juega un papel crucial.

“En LUCA creemos firmemente en las posibilidades del big data y de la inteligencia artificial para ayudar al desarrollo y la sostenibilidad de las zonas rurales. En definitiva, se trata de utilizar el big data para tomar mejores decisiones, conectar y dinamizar estas zonas rurales y ayudarlas en la elaboración de las estrategias más adecuadas para fomentar el turismo”, afirma Elena Gil, CEO de LUCA.

Elena Díaz, Global Analytics Centre of Excellence Delivery Manager de LUCA, Telefónica, nos explica cómo: “Dentro del proyecto Territorio Rural Inteligente hemos implementado tecnologías de big data y las hemos incorporado a la plataforma, con el objetivo de optimizar los recursos disponibles y obtener conocimiento de todos los datos generados en dichos entornos. El big data puede ser un gran potenciador del turismo porque permite a estas localidades prever cómo es el turista que va a venir, conocerlo mejor, y, a través de ese mejor conocimiento, ofrecerle lo que realmente necesita”.

En el caso concreto del Camino de Santiago, el análisis de la información llevado a cabo gira en torno a dos ejes principales. “En primer lugar, desde el punto de vista sociodemográfico: cómo es la gente que está en un determinado lugar, su género, su edad, su poder adquisitivo, su lugar de residencia, por ejemplo, la provincia de la que vienen los peregrinos nacionales e incluso el país de procedencia de los internacionales. En segundo lugar, desde el punto de vista de su comportamiento en los destinos: cuánto tiempo suelen estar en cada uno de los municipios, si pernoctan en los mismos o no, etc.”, afirma Elena.

Narrow band y LTM

Telefónica se ha apoyado en nuevas tecnologías de conectividad muy orientadas al bajo consumo energético para combatir una de las mayores dificultades que se plantean al realizar este tipo de despliegues: poder mantener dispositivos en zonas muy remotas o de difícil acceso, sin que el coste de cambiar la batería sea superior al de a la instalación de los sensores.

El director de Ingeniería de Telefónica de España nos explica lo siguiente sobre estas tecnologías: “Las tecnologías narrow band y LTM son tecnologías de bajo consumo. Permiten que los dispositivos tengan una vida larga y que no haya que cambiar las baterías frecuentemente. Y además consiguen transmitir los datos en paquetes pequeños, que es lo que necesitamos para este tipo de soluciones.”

Coqui, una mujer de 81 años, cuenta cómo ha vivido la transición a smart pueblo de Molinaseca