Angrois: cuatro años de brecha política

El PSOE rescata el accidente ferroviario para impulsar una comisión de investigación en el Congreso. Las víctimas piden que no se les utilice: «Queremos que se depuren responsabilidades».

Un grupo de personas visitan la curva de Angrois.
Un grupo de personas visitan la curva de Angrois.

El PSOE rescata el accidente ferroviario para impulsar una comisión de investigación en el Congreso. Las víctimas piden que no se les utilice: «Queremos que se depuren responsabilidades».

Cuatro años después, el accidente del tren Alvia Madrid-Ferrol que descarriló a las afueras de Santiago de Compostela –sesgando la vida de 80 personas y dejando heridas a 144– sigue siendo objeto de controversia política. El PSOE rescató esta semana la tragedia ferroviaria con el ánimo de impulsar una comisión de investigación sobre el siniestro en el Congreso de los Diputados, una postura que contrasta con la actitud que los socialistas han mantenido hasta ahora: no sólo vetando cualquier intento de investigar los hechos en sede parlamentaria, sino también dando validez al dictamen de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), que concluyó que la causa fundamental había sido el exceso de velocidad del maquinista, y cuya independencia se cuestionó incluso desde la Unión Europea.

Aunque el PSOE se escuda en las dudas que siguen rodeando el siniestro como detonante para su cambio de actitud, lo cierto es que la iniciativa llega en un momento político trascendental para los socialistas, en el que pugnan por recuperar el liderazgo de la izquierda y por erigirse como alternativa al Gobierno. La demanda de una comisión de investigación ha sido el estandarte de En Marea (marca gallega de Podemos) en el Congreso y los socialistas prefirieron impulsarla en solitario, a pesar de haber mantenido una reunión de coordinación de la actividad parlamentaria con los morados sólo un día antes. En clave de desgaste al Ejecutivo, entre los comparecientes de la comisión podrían estar el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que acusó a los socialistas de usar el caso como una suerte de venganza, o la presidenta del Congreso, Ana Pastor, entonces ministra de Fomento. Con el apoyo e impulso del PSOE, se asegura que la comisión saldrá adelante, ya que sólo cuenta con la oposición del PP.

Es el cuarto año que víctimas, familiares y vecinos del barrio de Angrois (pegada a la trágica curva) se concentrarán para recordar los hechos de aquel 24 de julio de 2014. Eso sí, esta será la primera vez que contarán con un diputado del PSOE entre los asistentes. «Nosotros invitamos a todos los partidos políticos a que se sumen a nosotros cada año, pero es la primera ocasión en la que los socialistas aceptan la invitación», explica Jesús Domínguez, presidente de la Plataforma Víctimas Alvia 04155. Más de un centenar de personas marcharán desde la estación de tren de Santiago hasta la Plaza del Obradoiro, junto a ellas diputados y concejales de En Marea, Ciudadanos, UpyD, BNG, AGE y los socialistas. El PP es el único partido que no acudirá. «No nos gusta que esta causa se politice, sólo queremos que se depuren las responsabilidades políticas que existen porque han intentado ocultar que era un tren de alta velocidad y que se produjeron errores técnicos. Europa nos da la razón», sostiene Domínguez.

Él viajaba en uno de los vagones y permaneció varios días ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Aún recuerda cómo consiguieron sacarle de los amasijos de hierro. «Iba con mis sobrinas y me decidí a ir en tren en lugar de en coche porque creía que era más seguro», añade. Cuatro años después, «sólo he sido capaz de volver a montarme en un tren en una ocasión y acompañado. Incluso cuando cojo el ascensor recuerdo aquel día». Pero, como explica el presidente de la Plataforma, «yo no soy el que más secuelas tiene. En la asociación tenemos a padres ancianos de algunas víctimas que puede que no estén aquí cuando consigamos hacer Justicia. Nunca hemos buscado venganza».