El español detenido en Marruecos no tiene antecendentes ni pasó por España

El arrestado, de «ideología extremista y violenta», podría haber adiestrado a los asesinos de las dos mujeres

Manifestación de condena por la muerte de las dos jóvenes/Reuters
Manifestación de condena por la muerte de las dos jóvenes/Reuters

El arrestado, de «ideología extremista y violenta», podría haber adiestrado a los asesinos de las dos mujeres.

El suizo español, detenido por las autoridades marroquíes por su relación con la célula yihadista que asesinó a dos ciudadanas escandinavas, no le constan antecedentes en nuestro país ni que haya pasado por nuestro territorio, según informó a La Razón fuentes antiterroristas que han investigado el asunto a petición de las autoridades marroquíes.

Las autoridades marroquíes investigan si el individuo suizo-español, residente en Marrakech, detenido ayer en esta ciudad, es el «dinamizador» de la célula del Daesh que, en la noche del 16 al 17 de diciembre, asesino a dos jóvenes escandinavas, según informaron a LA RAZÓN fuentes antiterroristas. En cualquier caso, las fuentes precisaron que se han establecido vínculos de este individuo con los autores del doble crimen. El arrestado, de «ideología extremista y violenta», podría haber adiestrado a los asesinos de las dos mujeres, la danesa Louisa Vesterager Jespersen, de 24 años, y la noruega Maren Ueland, de 28. Los yihadistas grabaron el crimen (las imágenes, que conoce LA RAZÓN, demuestran la extrema crueldad y la saña con la que actuaron los autores del doble asesinato). Asimismo, grabaron otro vídeo en el que muestran su lealtad al autodenominado Estado Islámico (EI). En principio, se pensaban que dichos yihadistas habían actuado de forma autónoma, pero la detención del suizo-español ha dado un giro a las investigaciones del atentado perpetrado en Imlil, en la zona del Gran Atlas, cerca de Marrakech. Se sospecha que el arrestado habría aleccionado a los integrantes de la célula en ideología extremista y violenta. Incluso, que les habría entrenado en el uso de determinadas aplicaciones donde se aprenden técnicas terroristas.

Asimismo, se investiga si el detenido se ha dedicado a intentar reclutar a marroquíes o de otros países del Magreb, para perpetrar atentados contra intereses extranjeros o contra las Fuerzas de Seguridad, con el fin de hacerse con un arsenal de armas y, si fuera posible, explosivos. Fuentes antiterroristas españolas, consultadas anoche por este periódico, indicaron que hasta el momento no se había recibido ninguna petición de investigación sobre el detenido en Marrakech y sus posibles contactos en nuestro país, aunque no se descarta que lo hagan en las próximas horas si las pesquisas que realizan los agentes magrebíes así lo aconsejan. La colaboración entre ambas naciones es absoluta en la lucha contra el yihadismo.

Además, hay que tener en cuenta que la inmensa mayoría de los ciudadanos que viajaron a Irak y Siria desde España para unirse al Estado Islámico eran de origen marroquí. Algunas de las células yihadistas desmanteladas al otro lado del Estrecho de Gibraltar tenían vínculos con individuos residentes en nuestro país que, gracias a la citada colaboración, fueron arrestados. Algunos, incluso, fueron extraditados para que comparecieran ante la Justicia marroquí.

España, en especial a través de Melilla y Ceuta, es la «puerta» de entrada que pretenden utilizar terroristas yihadistas para entrar en Europa con el fin de cometer atentados, entre ellos integrantes del JNIM, una banda que se formó con la unión de varias bandas, entre ellas Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI), el MUJAO o Los Mourabutines, del peligroso terrorista, dado por muerto decenas de veces pero que sigue vivo, Moktar Ben Moktar. Está previsto que un primer grupo de quince arrestados por su implicación en ese asesinato terrorista comparezcan hoy ante el fiscal general del Tribunal de Apelación de Salé, jurisdicción que tiene la competencia nacional y exclusiva para investigar los delitos de terrorismo.