Pekín

Las protestas frenan una incineradora en China

Un momento de la protesta
Un momento de la protestalarazon

Una ciudad de la provincia china de Cantón canceló los planes para construir una incineradora ante una oleada de protestas, pocos días después de que una persona falleciera y otras 100 fueran heridas en una multitudinaria sentada contra la contaminación en la provincia de Mongolia Interior, informa Efe.

Según informó hoy el diario independiente South China Morning Post (SCMP), el gobierno de la ciudad de Luoding (sur) anunció en su página de internet esta decisión, después de que miles residentes participaran en una multitudinaria protesta el martes y volcaran tres coches de policía.

Los incidentes comenzaron el lunes, cuando varios manifestantes organizaron una sentada pacífica para mostrar su oposición a la construcción de la incineradora por los problemas medioambientales y los efectos sobre los habitantes que podría causar.

Testigos presenciales afirmaron que a pesar del carácter pacífico de la sentada, los manifestantes fueron golpeados por más de 100 hombres vestidos de negro, armados con porras, cascos y escudos.

Según estas mismas fuentes, al menos 1.000 residentes se manifestaron delante de una fábrica de cemento propiedad de la compañía que se adjudicó el contrato para construir la incineradora.

Para protestar contra el uso de la violencia empleado por los agentes, los residentes se volvieron a manifestar el martes, esta vez cargados con piedras y botellas de vidrio.

Fuentes gubernamentales señalaron por su parte que solo 400 personas se manifestaron el martes y que no hubo heridos, mientras que testigos presenciales señalaron que al menos 10.000 manifestantes acudieron a la protesta.

«La gente está enfadada con la elección del sitio de la incineradora ya que está dentro de un radio de un kilómetro de sus hogares», señaló al rotativo hongkonés un residente joven.

«La fábrica de cemento ya produce suficiente contaminación, no necesitamos otro contaminante», agregó.

Otro de los residentes de la zona, que prefirió mantener el anonimato, también mostró su indignación. «Mi sobrino tiene solo 14 años y sufre una conmoción cerebral después de ser golpeado por los hombres con porras», declaró.

«Fue muy brutal y totalmente innecesario el uso de tal fuerza contra civiles desarmados durante una manifestación pacífica y racional, especialmente cuando atacaron a los niños también», manifestó.

El pasado fin de semana, un millar de personas también se manifestó en la provincia de Mongolia Interior para protestar contra una planta química y los efectos de los desechos tóxicos en las tierras de cultivos.

Los agentes intentaron disuadir a los manifestantes con pelotas de goma, gas lacrimógeno y cañones de agua, lo que provocó la muerte de una persona y alrededor de cien heridos.

EFE