Europa

Maltrato animal en zona rural

Aunque no nos enteremos, el maltrato a animales en zonas rurales existe. La mayoría de las personas los tratan como se merecen; sin embargo, otras no. El último caso que ha visto la luz ha sido el de un hombre de 45 años, habitante del municipio de Terrinches (Ciudad Real).

Esta triste historia comenzó cuando un vecino de este pueblo realizó una llamada a la Guardia Civil de Villanueva de los Intantes (municipio cercana al anterior), e informó de que «una persona de Terrinches poseía un caballo en condiciones deplorables». Acto seguido, la Guardia Civil comunicó el hecho al Seprona (Patrulla del Servicio de Protección de la Naturaleza), el equipo se trasladó al lugar en el que se encontraba el equino y comprobó la situación lamentable en la que se encontraba el animal. Presentaba convulsiones periódicas, una extrema delgadez, se orinaba encima y estaba envuelto en sus propias heces, además de tener 42 grados de fiebre.

Seprona contactó con la Oficina Común Agraria y hasta la finca se trasladó un veterinario de la Junta, acompañado del veterinario responsable de la explotación ganadera en la que vivía el caballo.

Según ha declarado el director general de Agricultura y Ganadería de Castilla La Mancha, Tirso Yuste, «el hombre es el propietario de una pequeña explotación ganadera compuesta por varios caballos y dos burros». Fuentes de la Junta castellanomanchega han explicado que cuando al sujeto se le preguntó acerca del estado del equino, dijo: «No avisé al veterinario porque creía que el animal iba a morir». Y efectivamente, después de los intentos por estabilizar y reanimar al caballo, éste no respondió al tratamiento y tuvo que ser sacrificado.

Al hombre se le atribuyó un delito contra la fauna y maltrato de animales domésticos. Fuentes de la Junta también han comunicado a este periódico que «los hechos acontecieron en diciembre. El sujeto ya ha sido juzgado y se le condenó a realizar varias jornadas de trabajo social». Aunque es importante destacar que «la investigación continúa abierta, se está realizando un análisis y expedición en la ganadería para ver las condiciones en las que el hombre tiene al resto de los animales. Si se encuentra algún indicio de maltrato, se le retirarán». Resulta asombroso que la Ley permita que una persona que ha maltratado a una especie, pueda seguir teniendo más, es por eso que la Junta sigue investigando.

Daniel Dorado Alfaro es abogado especialista en legislación animal. El jurista señala que las leyes que regulan el maltrato animal en España son inferiores a las vigentes en Europa. «En ocasiones, los hechos pueden ser considerados un delito. Entonces, a la persona se le puede atribuir una pena de tres meses a un año de prisión, o incluso, se le puede inhabilitar de uno a tres años si se dedica a una profesión relacionada con el trato animal». En la práctica esto es distinto, ya que al ser la pena inferior a dos años, si el sujeto no posee antecedentes penales no ingresará en prisión. «Lo que hace que en la práctica no suponga nada para la persona que ha cometido el maltrato».

En lo referido al comportamiento ilegal con animales, tras el maltrato a los perros, las conductas inapropiadas en el ámbito de la ganadería son bastante comunes. Gema Gonzalo , socia fundadora de la Asociación Nacional Amigos de los Animales (ANAA), apunta que «el maltrato en este tipo de animales es mucho más común de lo que nos imaginamos. Hasta la opinión pública sólo llegan los casos más llamativos». La asociación está segura de que hay un gran número de especies en el medio rural que son maltratadas: «No creemos que haya una especie más maltratada que otra, pero los que más hambre pasan suelen ser caballos o burros. Es habitual que se les nieguen cuidados veterinarios, que pasen sus vidas en zulos sin ver el sol o que estén llenos de heridas»

Estos casos son conocidos porque personas anónimas deciden denunciar las malas condiciones en las que se encuentra un animal. Por ello, la cooperación ciudadana es esencial.