Muere tras ser asaltada una española que dirgía un refugio en el Bronx

Ana Isabel Charle era gerente de un refugio para personas sin hogar muy cercano al lugar en el que se cometió el asesinato.

El crimen de la vallisoletana Ana Isabel Charle, asesinada a tiros el lunes en el Bronx, Nueva York, ha sacudido a la opinión pública estadounidense. Charle, de 36 años y madre de dos hijas, dirigía un refugio para personas sin hogar gestionado por Project Renewal. Había estudiado Psicología en Salamanca y desde 2002 estaba en EE UU. Fue uno de sus antiguos acogidos, West Spruille, quien el lunes por la noche la esperó en su coche a punta de pistola, la desnudó e intentó violar y como la española pudo huir, el hombre, de 39 años, la persiguió también desnudo y abrió fuego contra ella. Los testigos informaron a la Policía, por lo que aunque Spruille huyó, fue detenido. La disparó tres balas del calibre 40 desde muy cerca, según los agentes. Charle tenía heridas de bala en la sien, la mejilla y el pecho. Según reconstruye “The New York Times”, mientras Charle (de Queens) caía en la acera de la Avenida Bullard, Spruille volvió a su vehículo, se puso la ropa y huyó, agarrando dos bolsas. En una de ellas estaba el arma homicida. Las fuentes consultadas indicaron que “era el peor homicidio que había visto”.

Gary Alcindor, un ex novio de Charle indicó al mismo periódico que ella era consciente de los peligros de su trabajo y se había cambiado de refugio al Bronx, en parte por problemas de seguridad en el anterior. “Tuvo incidentes antes”, reconoció Alcindor quien añadió que llegó a pedir más seguridad. Spruill tiene un largo historial de desencuentros con la ley. Uno de sus arrestos, en 1993, fue por robo, asalto y posesión de un arma. También estuvo en la cárcel de 2006 a enero de 2014 por asalto con arma peligrosa. Incluso, según un policía de forma anónima, indicó a “The New York Times” que hasta dentro de la cárcel atacó a la gente”. Los familiares de la española, se preguntan cómo un ex convicto pudo hacerse con un arma. Pero lo cierto es que en EE UU, sólo en el año 2013 11.419 personas murieron víctimas de una pistola. Y en lo que va de 2015, de acuerdo a los datos de Gun Violence Archive, ya son 3.904 los fallecidos por arma. Según informó Efe, el padre y un hermano de la vallisoletana se encontraban ayer ya en Estados Unidos para completar los trámites de repatriación.