La sobrina de Villar fue secuestrada mientras sacaba dinero de un cajero

Los familiares de María Villar encontraron su cadáver en una funeraria.

Angel Maria Villar, en un acto de la UEFA el pasado 14 de septiembre.
Angel Maria Villar, en un acto de la UEFA el pasado 14 de septiembre.

Los familiares de María Villar encontraron su cadáver en una funeraria.

El pasado martes 13, en México DF, donde trabajaba, fue secuestrada María Villar Galaz, sobrina de Ángel María Villar, presidente de la Federación Española de Fútbol, mientras sacaba dinero de un cajero. Los delincuentes exigieron a la familia un rescate, 9.000 euros. A pesar de que tanto los familiares como las autoridades mexicanas y españolas confiaban en que regresara sana y salva, ayer fue identificado su cadáver en una morgue de Toluca, a 80 kilómetros de la capital mexicana.

El secuestro exprés es un hecho delictivo cotidiano en México. Los malhechores asaltan a la víctima en su coche o en un taxi y exigen a la familia dinero por su libertad. En el caso de la sobrina de Villar, la secuestraron mientras sacaba dinero de un cajero. El rastro de la tarjeta de crédito indicaba que tuvo que extraer más cantidades de otros terminales antes de que exigieran un rescate. Es un procedimiento habitual que en muchos casos termina bien y en éste, precisamente, ha concluido de la peor manera posible.

Ángel María Villar, que ayer fue operado de una rodilla, estaba informado del drama. Desde el ministerio de Asuntos Exteriores intentaron establecer contacto con él para comunicarle la fatal noticia. En Nueva York, el ministro José Manuel García-Margallo contaba el suceso a David del Cura en «La Brújula» de Onda Cero: «Me he enterado esta mañana. Comprenderá usted que éstas son de las noticias que te producen un disgusto enorme, una enorme tristeza, no sólo porque sea española. Hablé desde el principio con su tío, con Ángel María Villar, y hemos estado desde el primer momento volcados en este tema. Lo más triste es que creíamos que se iba a solucionar fácilmente por los datos que teníamos. La historia se produce el martes 13 de septiembre por la noche. Los secuestradores recorren varios cajeros intentando sacar dinero, y al día siguiente se ponen en contacto con la familia y la familia se pone en contacto con nosotros. A partir de ese momento el agregado de Interior se pone en contacto con la unidad antisecuestros de la Policía Federal. El consejero de Interior hace gestiones con las distintas autoridades, hasta que su marido y un primo suyo, que es Gorka [el hijo de Villar] llegan allí con dos policías españoles para intentar resolver el tema. Se había pagado la cantidad, no la que habían solicitado, una cantidad muy inferior, y estábamos convencidos de que era cuestión de tiempo que apareciera libre y sana. Por desgracia esto no ha sido así. El marido y el primo han ido recorriendo distintas instalaciones funerarias y el cadáver apareció en Toluca».

«El embajador, el cónsul y el delegado de Interior acaban de llegar a Toluca para ayudar a la familia y prestarle la asistencia que necesiten. Pero es una noticia muy triste y completamente inesperada», prosiguió el ministro, a punto de entrar en el edificio de la ONU. «Pero esto es lo más importante, todos los temas que afectan a las personas. Todos nuestros servicios en Madrid y en México han estado desde el primer momento intentando que no se produjera y ahora, dentro de la desgracia, intentamos ayudar a la familia en todo lo que necesite. Ésta es la parte mala de mi oficio. Lo siento mucho. Lo he contado porque el marido y el sobrino lo saben. Supongo que Ángel María Villar lo sabrá, no he podido hablar con él, lo he intentado. Pero nosotros, hasta que la familia es consciente de lo que ha pasado, no damos el menor detalle. Sólo les faltaba haberse enterado por un medio de comunicación». La sobrina de Villar estaba casada con un brasileño y tenía un hijo.