¿Podría ser el virus zika el nuevo ébola?

La empresa Oxitec trabaja con mosquitos modificados genéticamente que combatan a los portadores del Zika
La empresa Oxitec trabaja con mosquitos modificados genéticamente que combatan a los portadores del Zika

Científicos americanos piden a la OMS que se tomen ya medidas globales. De lo contrario, podría expandirse como el brote africano.

Que no se cometan los mismos errores que se cometieron con el ébola. Ése es el mensaje contundente que la revista médica «JAMA» lanzó ayer a los responsables de la OMS. En concreto, sugirió a su directora general, Margaret Chan, que convoque inmediatamente una reunión del Comité de Emergencia del Reglamento Sanitario Internacional, el órgano que se encarga de decidir las medidas de control de la salud que vinculan a los 194 países miembros. El motivo, parar los pies al virus zika.

Los autores son los profesores de la Universidad de Georgetown Daniel Lucey y Lawrence Gostin, que consideran imprescindible que se tomen ya medidas globales para detener el avance del virus que, de momento, está haciendo estragos en el continente americano. Recuerdan con dureza que la falta de diligencia de la OMS durante los primeros momentos de la crisis del ébola pudo ser decisiva para el desarrollo de la enfermedad y, probablemente, costar cientos de vidas. Si se produce algo similar con el zika, las consecuencias pueden ser graves. Este virus no había llamado especialmente la atención, ya que se consideraba sólo causante de patologías menores.

El zika es un patógeno transmitido por la picadura del mosquito Aedes aegypti (mosquito de la fiebre amarilla, también relacionado con el dengue). Fue detectado por primera vez en África central a mediados del siglo XX. Desde entonces se ha expandido por Asia y América. El zika produce generalmente daños leves, fiebre, náuseas... Pero los expertos han comenzado a alertarse tras encontrar evidencias de dos posibles complicaciones graves.

La primera es el síndrome de Guillian-Barré, trastorno autoinmune que ataca al sistema nervioso. La segunda, el aumento de casos de niños nacidos con microcefalia en Brasil. Allí se han contabilizado en el último año cerca de 4.000 afectados (provoca el nacimiento con una cavidad craneal menor de lo habitual y graves complicaciones cognitivas, motoras y neurológicas). La cifra es casi 40 veces superior a la prevalencia media. Una causa probable es que las madres hayan sido contagiadas de Zika durante el embarazo. Los modelos informáticos predicen una rápida expansión desde Brasil al resto de América, Europa y Asia. «En el caso del ébola –afirma el informe– la OMS y muchos países desarrollados como EE UU y buena parte de Europa fueron pillados con la guardia baja».

Las autoridades brasileñas han actuado con rapidez. También el Centro de Control de Enfermedades en EE UU, que aconsejó a las embarazadas que no viajaran a zonas de peligro. Quizás ahora sea el turno del Comité de Emergencia de la OMS, que debe asesorar a la dirección general sobre la necesidad o no de declarar al zika una Emergencia de Salud Publica Internacional. Es posible que la comunidad internacional no pueda esperar para actuar. Medidas como el cuidado de las aguas estancadas, la fumigación o la dispersión de mosquitos modificados genéticamente podrían ser tomadas ya por cada país. En el hemisferio norte las condiciones meteorológicas aún no son muy propicias para la expansión del mosquito. Sería necesario actuar antes de que la llegada del verano favorezca su supervivencia.