“¿Quieres ser la próxima víctima de violencia de género?”

Una jueza deja en liberta a un hombre que sometió a su mujer a continuas vejaciones, humillaciones y maltratos.

Pinturas contra la violencia machista en la Universidad Complutense de Madrid
Pinturas contra la violencia machista en la Universidad Complutense de Madrid

En agosto de 2014, J.P.R. agredió a su mujer de camino a casa mientras le insultaba por la calle. Tras tirarla al suelo y arrancarle el sujetador, le recriminaba que hubiese estado bailando. Una vez en su casa la encerró en la habitación y le golpeó por todo el cuerpo desnudo con un cinturón que se había enrollado en la mano. Tras esto, el agresor cogió un cuchillo y le preguntó a su mujer si quería “ser la próxima víctima de violencia de género”. A los dos días, el hombre la siguió amenazando y amedrentando, y para ello, clavó un cuchillo en la mesa, tirando vasos y arrojando figuritas y “sin dejar la actitud humillante y violenta”, le obligó a recoger del cubo de la basura la comida que él había tirado para que se la comiera. Asimismo la mujer fue increpada para escribir una carta de al menos dos folios en la que reconociera que había sido infiel a su esposo. A pesar de todo eso juez ha accedido a suspender la penal de cárcel del agresor durante dos años con la condición de que el condenado no vuelva a delinquir.

J.P.R. fue condenado en el Juzgado de lo Penal número 2 de Almería por hasta cuatro delitos en el ámbito de la violencia machista tras someter a su mujer a continuas vejaciones y humillaciones. El fallo de la sentencia le impone un año, nueves meses y un día de prisión por los hechos y le obliga a alejarse de su mujer al menos 200 metros durante siete años, tiempo en el que tampoco podrá ponerse en contacto con ella. Se le condena también a a 143 días de trabajos en beneficio de la comunidad y a la inhabilitación para llevar armas durante una década. Sin embargo, el condenado ha conseguido librarse de la cárcel por un periodo de dos años si no vuelve a delinquir.

¿Ha sido justa la condena con la víctima? Según Marisa Soleto Ávila, directora de la Fundación Mujeres, “es lo que está pasando en los juzgados aunque parezca escandaloso”. Para Soleto, “este tipo de resoluciones son una realidad en muchísimos juzgados”, y es que, “en muchas ocasiones defienden de manera insuficiente a las víctimas”. La directora de la Fundación Mujeres aclara que las asociaciones de mujeres llevan muchos años diciendo que “existe un problema en la aplicación judicial de la ley. La inmensa mayoría de hombres juzgados por violencia de género por lesiones y denuncias de las mujeres no ingresan en prisión”, concluye.