Sergio Turull: "Abrazar a Nou durante un rato me hace desconectar del dolor"

El ultrafondista encuentra en Nou, su labrador de 6 años, un amigo con el que evadirse de los retos a los que se enfrenta. Como a su dueño, le encanta disfrutar de la vida y del buen comer.

«Nou es muy activo, siempre está feliz y es de buen comer, como su dueño», dice Turull. Foto: Miquel González/shooting
«Nou es muy activo, siempre está feliz y es de buen comer, como su dueño», dice Turull. Foto: Miquel González/shooting

El ultrafondista encuentra en Nou, su labrador de 6 años, un amigo con el que evadirse de los retos a los que se enfrenta. Como a su dueño, le encanta disfrutar de la vida y del buen comer.

Sergio Turull (@pitufollow) es el hombre del momento. El ultrafondista más conocido de las redes sociales por narrar sus aventuras y carreras extremas ha conseguido crear una comunidad de decenas de miles de «leones» –así llama a sus seguidores–, con los que comparte día tras día su pasión por el deporte. Como no podía ser menos, el autor de «Corro porque caminar me cansa» (Arcopress), tiene en su perro a su mejor aliado y confidente: «Es un labrador blanco, se llama Nou y llegó hace casi 6 años a mi vida siendo un cachorro, después de que nos abandonara Stark, un pastor alemán de avanzada edad que adoptamos con 10 años para darle los últimos años de vida que merecía», explica quien ha participado en algunas de las pruebas deportivas más duras, demostrando que todo es posible, si existe esfuerzo y motivación. En cuanto a lo de entrenar con su mascota, «Nou, de momento, solo me acompaña en largos paseos, donde voy introduciendo algunos minutos de trote. Es bastante disperso y juguetón. Todavía no estamos preparados para afrontar ningún reto juntos, ¡pero me encantaría! Seguro que lo haremos». El verdadero descanso del guerrero es su perro: «Hemos tenido grandes momentos juntos, pero sin duda recuerdo cuando mi madre lo trajo a uno de mis retos deportivos, que consistía en correr durante 24 horas en una pista de atletismo. Poder abrazarlo y jugar con él durante unos minutos me hizo desconectar del dolor físico y el agotamiento mental que estaba sufriendo». Según asegura el hombre que se ha enfrentado a la Marathon des Sables, 230km por el desierto de Marruecos en autosuficiencia: «Mi perro es muy noble y puedes hacer lo que quieras con él. Le encantan las caricias y siempre busca a alguien que se las proporcione. Es muy activo y siempre está feliz, en eso se parece bastante al dueño. Bueno, y que ambos somos de buen comer (risas)». No se tiene por un amo permisivo «porque hay que marcar bien unas normas para llevar una buena convivencia. Él tiene su cama junto al sofá y ahí es donde descansa la mar de feliz cuando estamos solos. Nos queremos muchísimo. En cuanto coloco la llave en la puerta de casa ya está esperando al otro lado moviendo el rabo. No necesito decirle ni mostrarle que he tenido un mal día para que de inmediato venga a demostrarme su cariño. Es puro amor», concluye quien no podría tener nunca un gato porque es alérgico ni cualquier otro animal que tuviera que vivir en una jaula, «por eso vivo con Nou e intento que disfrute tanto de la vida y del mundo al máximo como hago yo», se despide mientras sale de casa con su perro, dispuestos a caminar veinte kilómetros... «por puro placer». El gusto ha sido nuestro.